YPFB Chaco S.A. prevé iniciar el próximo 26 de agosto la perforación del pozo de desarrollo Junín-9D (JNN-9D), una operación estratégica para incrementar el aprovechamiento de las reservas remanentes de gas natural en el campo Junín.
Dicho campo está ubicado en el complejo Santa Rosa, provincia Sara del departamento de Santa Cruz.
El proyecto apunta principalmente a desarrollar los reservorios Sara y Piray, considerados fuentes con potencial de aporte adicional a la producción nacional de gas. De acuerdo con la empresa subsidiaria de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), la perforación también permitirá recopilar información técnica sobre el potencial hidrocarburífero de las formaciones Tariquía, Yecua e Ichoa.
“El proyecto prevé iniciar la perforación el 26 de agosto y busca desarrollar reservas remanentes de gas en el campo Junín”, informó YPFB Chaco mediante un comunicado.
Reservas
La compañía estima que, de confirmarse resultados favorables, el pozo podría alcanzar una producción acumulada de 9,1 billones de pies cúbicos (BCF) de gas de venta durante su vida productiva.
Asimismo, la planificación establece que la fase de producción podría comenzar en noviembre de 2026, con un caudal inicial proyectado de 4,5 millones de pies cúbicos estándar por día (MMscfd).
Este aporte se enmarca en los esfuerzos del sector hidrocarburífero por sostener la oferta nacional de gas, en un contexto de menor disponibilidad de reservas y la necesidad de acelerar nuevas campañas exploratorias y de desarrollo.
Preparativos
Las actividades previas ya están en ejecución. Desde el 3 de agosto, YPFB Chaco inició el desmontaje, traslado y montaje del equipo de perforación que será utilizado en el pozo Junín-9D, dando paso a una nueva etapa operativa del proyecto.
Antes de movilizar equipos pesados, la empresa y sus contratistas realizaron un taller técnico DWOP (Drilling Well on Paper), una herramienta de planificación que permitió revisar la ingeniería del pozo, anticipar riesgos, optimizar tiempos y coordinar las tareas críticas de perforación.
YPFB Chaco explicó que la ejecución del proyecto se desarrolla bajo criterios de seguridad, eficiencia operativa y optimización de inversiones, luego de las mesas de trabajo realizadas con las empresas contratistas para ajustar aspectos técnicos y económicos.
Un nuevo impulso para la producción nacional
La perforación del Junín-9D representa una apuesta por recuperar volúmenes adicionales de gas mediante el desarrollo de campos existentes, una alternativa que permite aprovechar infraestructura instalada y reducir tiempos frente a proyectos completamente nuevos.
Para Bolivia, donde el gas natural continúa siendo una de las principales fuentes de ingresos por exportación y abastecimiento energético interno, la incorporación de nueva producción resulta clave para fortalecer la seguridad energética y sostener la capacidad de generación de divisas.
Con este proyecto, YPFB Chaco apunta a transformar reservas remanentes en producción efectiva y sumar nuevos volúmenes al mercado nacional en los próximos años.
La Razón





