“Soy inocente, soy inocente”, afirmó el abogado Lurwyn Ledezma al ser ingresado a su audiencia imputado por la presunta violación de dos primas adolescentes y que, tras cinco horas y media, concluyó con su detención preventiva en la cárcel de San Antonio, mientras siguen las investigaciones.
Para el imputado por “violación de infante, niña, niño o adolescente” y “violación con agravante”, el caso fue “armado”, pero el abogado de las víctimas, Hugo Iriarte, afirma que existen indicios que lo señalan como probable autor de las agresiones sexuales que las adolescentes habrían sufrido desde los 14 y 13 años, con episodios que se repetían dos o tres veces al mes hasta agosto de este año.
Acotó que la noche del martes 2 de diciembre se realizó el desfile identificativo, en el que las víctimas reconocieron a Ledezma como su agresor sexual, señalándolo por rasgos físicos específicos, como lunares y contextura.
Según la denuncia, en febrero de 2023, cuando tenía 14 años, una de las adolescentes fue captada por Katia Judith Z.G., quien le ofreció un “trabajo” que luego resultó ser de “dama de compañía”. La mujer se reunía con ella en la 6 de Agosto o cerca de la Terminal de Buses de Cochabamba y la llevaba a la plaza de Sacaba, donde presuntamente la entregaba al abogado, que llegaba en un auto gris o una moto chopera. Tras recorrer varias calles, él la conducía a un inmueble donde ocurrían las agresiones sexuales, por las que le pagaban 200 bolivianos por encuentro.
Las víctimas son primas y, bajo el mismo modus operandi, la adolescente de 13 años habría caído en la red y describió hechos similares. La madre de una de ellas, que además es tutora de la otra porque sus padres están en el extranjero, descubrió la situación al escucharlas hablar de dinero y de su intención de comprar un celular y otros equipos. Revisó sus pertenencias y halló 1.100 bolivianos, lo que la llevó a interrogarlas. Tras insistir, las adolescentes le contaron que habían sido contactadas por la misma mujer en los puestos donde vendían productos según la temporada; por ejemplo, la primera fue interceptada mientras vendía espumas cerca de Carnaval.
Iriarte explicó que las menores de edad solo conocían a su agresor como “el abogado”. La denuncia se presentó en agosto; el jueves 27 de noviembre aprehendieron a Katia Judith Z., y el sábado 29 un juez ordenó su detención domiciliaria. Para entonces, las víctimas ya habían identificado al abogado tras verlo en un noticiero hablando sobre el asesinato de un juez en Cochabamba. El martes 2 de diciembre lo citaron a declarar; negó las acusaciones, las atribuyó a una vendetta, pero se ejecutó su aprehensión.
Pasó la noche en celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) y ayer se realizó su audiencia de medidas cautelares. Al concluir, el abogado de las víctimas y los familiares de las adolescentes fueron escoltados por la Policía hasta una patrulla, que los retiró del lugar para resguardar su integridad, mientras los simpatizantes de Ledezma les gritaban y los responsabilizaban por la situación que enfrenta su familia.
Más temprano, Iriarte informó que identificaron tres nuevas víctimas; dos en La Paz y una en Cochabamba, que planean formalizar su denuncia al conocer que el abogado está procesado.
Por su parte, la directora de Género, General y Familia de la Alcaldía de Cochabamba, Cynthia Prado, informó que remitieron los informes al Ministerio Público y acompañan la persecución penal contra los autores, sin dar más detalles por reserva de la investigación.
Fuente: Opinión









