En videos que circulan en redes sociales, se denuncian presuntos abusos a nuevos cadetes en la Academia Nacional de Policías (Anapol), ubicada en la zona de Bajo Següencoma, en La Paz. El comandante de la Policía Boliviana, Jhonny Aguilera, sostuvo ayer que lo ocurrido en el principal centro de formación de policías es parte de “una serie de tradiciones” para que el futuro policía “no reaccione a una agresión”.
“Te vas a ir de baja (renuncia)”, dice un uniformado a un cadete con traje azul y corbata, que traslada una caja y un bolso, y responde: “No mi teniente, no voy a pedir mi baja”. No llevaba barbijo. Luego se lo pone. Mientras ocurre esa escena, se escucha risas de mujer.
Otro uniformado, no se llega a ver los grados si son de oficiales instructores (subtenientes o tenientes) o de cadetes de años superiores, le pide nombre al recién ingresado. “¿Cuál es tu nombre?”. El que pregunta tiene en sus manos un tablero con lista de nombres y un bolígrafo. Otro le dice: “¿vas a cargar?”. Se refiere a una bolsa de color verde que está en el piso. El nuevo cadete responde: “Sí, mi teniente”. El uniformado le dice: “Última oportunidad”. Otro uniformado le dice a otro recién llegado: “¡Qué bonito descansas!”.
En otro video se observa a tres nuevos estudiantes con trajes y corbatas que hacen cuclillas con cajones pesados en sus manos, girando alrededor de un grupo de uniformados. Al parecer uno de los cadetes superiores le dice a uno de los tres: “Mira a este perro con su corbata”. El nuevo alumno lleva una corbata con un escudo que no se puede identificar de manera clara a qué institución pertenece. Otro de los uniformados le dice: “Una vueltita más (de cuclillas)”. Otro le pregunta: “¿De la unidad educativa Anapol, no ve?”. Supuestamente reproduce la respuesta: “Sí, dice todavía”.
Aguilera sostuvo a Bolivisión que el recibimiento a los nuevos cadetes es parte de las “tradiciones”, en el único centro de formación de oficiales de Policía en el país. “Son una serie de tradiciones que se han ido trasladando de año en año. Lo que tenemos que hacer ahora es trazar una perspectiva que permita la inclusión de todos nosotros, que formamos parte de un sola familia. Que entre nosotros no haya las agresiones, que hayan existido en los procesos de formación a los que hemos tenido que acomodarnos”.
Sobre lo ocurrido en la Anapol, dijo: “Me permite rescatar que esa tradición es la transmisión de culturas, es la tradición necesaria, pero que tiene que ser mejorada. Usted entenderá que entendemos de diferentes maneras. Cuando accedemos a un conflicto civil, siempre recibimos maltratos, insultos, etcétera; entonces, la agresión tiene que ser internalizada por parte del funcionario policial con lo de resistir éstas y no reaccionar a una amenaza y agresión”.
Tomado de Página Siete











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