Ahoradigital.- La ubicación geográfica de Bolivia, el precio de la cocaína y su extensa frontera con Brasil convierten al país en un punto estratégico para organizaciones criminales brasileñas que disputan el control de las rutas internacionales del narcotráfico, según una investigación difundida en medio de la escalada de violencia registrada en San Matías.
El periodista brasileño Felipe Garraffa, quien investigó las operaciones del Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho en la frontera boliviano-brasileña, explicó que el factor económico ayuda a entender el interés de estas organizaciones por controlar corredores vinculados con Bolivia.
Según Garraffa, un kilogramo de cocaína producido en Bolivia y trasladado hasta Brasil puede costar alrededor de 15.000 reales, equivalentes a unos 2.915 dólares, mientras que el mismo cargamento puede alcanzar los 150.000 reales —aproximadamente 29.150 dólares— cuando llega al mercado europeo.
Es decir, su valor puede multiplicarse hasta diez veces.
El periodista sostiene que esta diferencia hace especialmente importante para las organizaciones criminales mantener vínculos con proveedores y controlar las rutas que conectan Bolivia con territorio brasileño.
Una ruta hacia el Atlántico
La investigación identifica además una ruta fluvial que aprovecha la posición geográfica de ambos países.
Garraffa explicó que los cargamentos pueden desplazarse por corredores conectados con los ríos Mamoré, Madera y Amazonas hasta alcanzar puertos brasileños y, posteriormente, atravesar el océano Atlántico rumbo a Europa.
Este corredor ayuda a explicar la importancia estratégica que adquirieron determinadas zonas de la frontera boliviano-brasileña para las organizaciones dedicadas al narcotráfico internacional.
PCC y Comando Vermelho disputan corredores
Las revelaciones coinciden con las declaraciones del ministro de Gobierno, Marco Oviedo, quien afirmó que organizaciones criminales brasileñas como el PCC y el Comando Vermelho tienen una presencia importante en puntos de la frontera y disputan corredores utilizados para el tráfico de drogas.
La Policía boliviana también maneja como una de sus hipótesis que parte de los recientes hechos violentos registrados en San Matías esté relacionada con una disputa entre organizaciones criminales por el control de actividades ilícitas.
En los últimos días, la violencia en la región fronteriza dejó varios muertos, entre ellos trabajadores de una propiedad ganadera y un efectivo policial que participaba en tareas de investigación.
Investigación brasileña muestra vulnerabilidad de la frontera
Un reportaje realizado en Brasil también documentó pasos fronterizos utilizados para el movimiento de personas y mercancías entre ambos países y puso nuevamente en debate la capacidad de control estatal en una extensa zona limítrofe.
El trabajo periodístico señala a la frontera con Bolivia como uno de los puntos relevantes para el ingreso de cocaína hacia territorio brasileño.
La situación llevó al Gobierno boliviano a anunciar el plan “Fronteras Seguras”, que prevé reforzar las acciones en al menos cuatro puntos considerados críticos del límite con Brasil.
Las autoridades bolivianas sostienen que la reciente escalada de violencia en San Matías está vinculada con organizaciones relacionadas con el narcotráfico, mientras continúan los operativos policiales y militares en busca de los responsables de los últimos asesinatos.
Ahoradigital con información de Unitel, ANF, ERBOL, Los Tiempos y Red Uno





