En el establecimiento en el que el miércoles falleció un niño aplastado por un árbol que era podado, un grupo de padres está en vigilia este viernes para impedir que se retomen las clases. Una de las madres de familia, Natty Vargas, señaló que la medida se mantendrá hasta que se haga justicia por la muerte de este estudiante, hecho ocurrido en el Plan 3.000 de la capital cruceña, informó RED UNO
“No vamos a dejar pasar clases hasta que se haga justicia”, dijo la mujer a tiempo de considerar que la primera responsable de esta situación es la directora del establecimiento por autorizar el ingreso de trabajadores para la poda de árboles por lo que pide que sea destituida.
Teresa Yaveta, presidenta de la junta escolar, pidió que se transparente el avance de las investigaciones. “¿Por qué la directora, en su momento no habló y convocó a los padres de familia?, así informaba el avance de las investigaciones”, sostuvo.
Vargas, que es dirigente de la junta escolar, señaló que en segundo lugar de responsabilidad está el personal de la Empresa Municipal de Aseo Urbano (Emacruz) porque inicialmente pusieron protección para evitar el ingreso de niños; sin embargo, luego verificaron que se estaba trabajando sin ningún tipo de restricción en el lugar.
Por su parte, Lorenzo Ramos, otro padre de familia, dijo que no quieren que la directora del establecimiento vuelva a sus funciones en el establecimiento. “Hubo mucha negligencia, dejadez e irresponsabilidad de parte de la directora. No vamos a permitir que se vuelva a retomar las clases, peor que la directora venga como si no pasó nada”, consideró.
Agregó que en estas condiciones no hay confianza para mandar a los niños al establecimiento educativo. “Lo único que los padres piden es que se esclarezca el caso. Los padres reclaman por qué la junta escolar no informa del caso y no sabemos qué responder, pedimos que se esclarezca”, insistió la dirigente de las madres de familia.
Por su parte, la directora de la unidad educativa, Fanny Acasigue, indicó que, tras la denuncia de violación, acudió a informar a la Defensoría de la Niñez, como parte de los procedimientos en este tipo de situaciones. “El caso está en investigación y sí, nosotros hemos pedido discreción, porque estamos hablando de niños y tenemos que proteger su identidad”, sostuvo.
El miércoles de esta semana, un niño falleció después de ser aplastado por un árbol que era podado por trabajadores dentro del establecimiento educativo. Desde el día de este accidente, se suspendieron las clases y hasta este jueves, no hay fecha para que se retomen.






