La ciudad de Cochabamba esta conmocionada tras confirmarse la muerte de José David A., un niño de 13 años con discapacidad que fue hallado sin vida en una piscina de aguas residuales del Servicio Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Semapa) en el sector de Albarrancho. El menor permanecía desaparecido desde la tarde del miércoles.
El menor, que sufría una enfermedad mental y contaba con carnet de discapacidad, fue visto por última vez cerca de su domicilio, donde solía jugar bajo la vigilancia de su madre y su tía. Tras su desaparición, vecinos, voluntarios de SAR–Bolivia y militares iniciaron una intensa búsqueda, que concluyó la madrugada de este jueves cuando un cuidador de la planta avistó un cuerpo flotando en una de las lagunas.
El hallazgo fue confirmado por Tatiana Herrera, directora de Género Generacional del municipio de Cochabamba. “Uno de los cuidadores nos dio la triste noticia de que el niño estaba en una de las piscinas de aguas residuales, ya sin vida”, declaró con pesar.
De acuerdo con las primeras investigaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), el niño habría ingresado por una abertura en la malla de seguridad de la planta de tratamiento, cuya infraestructura presenta varios puntos deteriorados, según denunciaron vecinos del sector. Se presume que José David cayó al agua y, al no poder salir por sí solo, murió por ahogamiento.
La autopsia de ley se realizará en el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) para establecer con precisión las causas del deceso. Mientras tanto, desde el SLIM se anunció que se cubrirán todos los gastos funerarios de la víctima.
José David vivía con su madre, quien también tiene un grado de discapacidad, y una tía que colaboraba en su cuidado. “El niño tenía 13 años, pero por su condición se veía como de 8. Su madre está devastada. Es una familia muy vulnerable”, explicó la presidenta del comité de padres de familia de su unidad educativa.
El caso ha desatado una ola de indignación en la zona sur de Cochabamba, donde padres de familia y vecinos exigen a las autoridades la reparación urgente de las mallas de protección en la planta de Semapa. “Esto pudo evitarse. Hoy lloramos a un niño inocente por negligencia institucional”, lamentó un comunario.
La Alcaldía anunció que se evaluará la seguridad en todas las plantas similares y que se iniciará una investigación para determinar si hubo omisión de deberes por parte del personal de Semapa.
Fuente: El Deber









