El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, afirmó que el capo uruguayo del narcotráfico Sebastián Marset se movía en Bolivia y otros países con una fuerte sensación de impunidad.
Durante una entrevista, la autoridad explicó que el capo uruguayo desarrollaba sus actividades en varios territorios de Sudamérica sin mayores restricciones.
“Marset vivía confiado de impunidad. Paraba en Uruguay, en Argentina, en Paraguay, en Bolivia y en parte de Brasil (…) con total impunidad”, afirmó en una entrevista con Que no te la charlen.
Sebastián Marset
En esa línea, sostuvo que el ingreso a territorio boliviano se realizaba por pasos fronterizos que no presentaban controles efectivos.
El ministro indicó que esta dinámica generó un entorno que facilitó el accionar del narcotraficante en distintos países de la región.
“Había un Estado corrupto que lo protegía”, expresó.
Incluso apuntó al exministro de Gobierno Eduardo del Castillo como parte de la «estructur» que protegía al uruguayo.
Según la autoridad, este escenario consolidó en Marset una percepción de seguridad que influyó en su comportamiento frente a posibles operativos. “Le dio tanta la protección que el tipo ya se creía…”, sostuvo.
Marco Antonio Oviedo
Oviedo también se refirió a la reacción del entorno de Marset ante las acciones del Estado boliviano.
“Seguramente confiaban que nos íbamos a corromper y a recibir la plata. Se ha equivocado”, afirmó.
En cuanto a posibles vínculos políticos, el ministro aclaró que no existen pruebas que establezcan relaciones directas con actores políticos en Bolivia.
“No tenemos evidencias de que alguien le ha dado plata al narco. Sería muy irresponsable decir que sí”, indicó.
Captura
No obstante, señaló que las investigaciones continúan en curso y que podrían surgir nuevos elementos conforme avancen los procesos judiciales.
Asimismo, mencionó que existen indicios sobre posibles beneficios en el ámbito judicial vinculados a estructuras del narcotráfico.
Marset fue capturado por la Policía Boliviana el viernes 13 de marzo en Santa Cruz. Luego, fe entregado a agentes de la DEA, que lo trasladaron a Estados Unidos. Allá enfrenta cargos por el delito de lavado de dinero proveniente del narcotráfico.
LR








