Golpearon en la cárcel a la mujer chilena que torturaba a su hijastro de 13 años. Con una fractura nasal terminó en el Hospital de Iquique, Glenda Espinoza, de 51 años, luego de ser agredida por otras reclusas.
El terrible hecho se suscitó en el Centro Penitenciario de Alto Hospicio, donde la madrastra de 51 años de edad, terminó recluida con detención preventiva el pasado lunes, tras conocerse las agresiones brutales cometidas en contra de su hijastro de tan solo 13 años de edad.
El hecho consternó a la población toda vez que se conoció que el niño sufría de terribles maltratos en manos de su madrastra. La mujer obligaba al menor a dormir en el patio de la casa, le hacía lavar el auto y recoger excremento de los animales con las manos.
Así mismo, se conoció que la mujer, también prohibió al menor de beber agua potable, no le daba comida e impedía que este ingrese al baño, por lo que el menor hacía sus necesidades en bolsas plásticas.
El hecho fue de conocimiento de las reclusas, quienes al enterarse que la agresora llegaba a ese recinto procedieron a agredirle físicamente. Por el momento se desconoce si ella será trasladada nuevamente al recinto carcelario donde sufrió el ataque.
Fuente: Red Uno








