Ahoradigital – Un mensaje dejado junto al cuerpo de un hombre acribillado en un cementerio de Bulo Bulo abrió una nueva línea de investigación para la Policía y apunta a una posible disputa dentro de una organización criminal vinculada a secuestros, extorsiones y asesinatos.
La víctima fue identificada como José Yeison Terrazas Ribera, de 25 años, quien fue encontrado sin vida en el cementerio de Río Blanco, en el trópico de Cochabamba, con múltiples impactos de bala. La autopsia estableció que presentaba alrededor de 90 orificios provocados por proyectiles.
Junto al cuerpo fue encontrada una cartulina con un mensaje dirigido contra un hombre identificado como Ariel Villarroel.
“Entreguen con la Policía a Ariel Villarroel si no quieren terminar así”, señala parte del mensaje, según reportó Unitel. La nota también contiene amenazas y acusa a miembros de la Policía de colaborar con el grupo al que estaría dirigido el mensaje.
¿Quién es Ariel Villarroel?
De acuerdo con los antecedentes que maneja la investigación policial y que fueron reportados por Unitel, Villarroel apareció mencionado desde 2024 en investigaciones relacionadas con una organización denominada “Nuevo Amanecer”, dedicada presuntamente a actividades como secuestros, extorsiones y asesinatos.
La estructura habría estado liderada inicialmente por Nabor López. Tras la captura y posterior muerte de López, a finales de 2025, los investigadores presumen que Villarroel habría asumido el liderazgo de esta organización.
Actualmente, una de las hipótesis apunta a una pugna interna por el control de la estructura criminal. La Policía busca determinar si el asesinato de Terrazas Ribera está relacionado con esa disputa y cuál era exactamente su vínculo con Villarroel.
Sin embargo, la Policía aclaró que hasta el momento no existe una relación establecida entre la víctima y Villarroel. El director regional de la Felcc en el trópico, Gerard Vargas, señaló que Terrazas Ribera no tenía antecedentes penales y que los investigadores todavía trabajan para establecer el móvil del crimen.
El lugar donde fue encontrado el cuerpo tampoco cuenta con cámaras de seguridad, por lo que los investigadores recurren a entrevistas, pericias y otros elementos para reconstruir los movimientos de los autores y determinar dónde ocurrió realmente el asesinato.
La Policía mantiene abierta la investigación y busca identificar a los responsables materiales e intelectuales del crimen.
El mensaje encontrado junto al cuerpo, mientras tanto, se convirtió en una pieza central para intentar determinar si el asesinato forma parte de una disputa entre grupos criminales que operan en el trópico de Cochabamba.
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