El conductor que atropelló a tres personas y mató a uno de ellos en el municipio de Quillacollo (Cochabamba) se encuentra prófugo. La Policía secuestró su vehículo y los familiares de las víctimas piden justicia.
La víctima fatal fue identificada como Ariel, que tenía 24 años, y falleció casi instantáneamente. El joven caminaba junto a sus dos amigos cuando fueron embestidos por un trufi.
«Mi hijo falleció. Me lo han atropellado cuando estaba viniendo por la acera. Eran tres que atropelló y vino sin luz. Parece que le ha hecho al intento», afirmó la madre de Ariel.
La familia pide justicia, pues el conductor responsable se dio a la fuga después de atropellar a los tres amigos.
«Espero justicia. Se escapó. Mi hijo no es un perro para que me lo haga así. Tiene dos hijitas, me da pena, la niña tiene 8 años y su hermanito tiene 6 añitos», contó.
El conductor abandonó el vehículo, que luego fue encontrado por la policía y llevado a una posta. Efectivos de Tránsito buscan al responsable.
«Quiero que lo agarren. Son hartos gastos que estoy teniendo, me presté de uno y otro lado», agregó la madre.
El último adiós
Este martes por la tarde, enterraron a Ariel Nava. Familiares y amigos acudieron a darle el último adiós entre lágrimas y dolor.
«Pedimos justicia, que se encuentre al culpable», dijo una familiar del joven. «Me duele que le han hecho así a mi hijo como un perro le han dejado, por lo menos debían llevarle», añadió la madre.
La familia exige que se encuentre a la responsable y pague por todos los daños ocasionados.
«Pediría a todos los autoridades de Quillacollo que están en este caso, por favor, que puedan hacer justicia. Nosotros al caballero hemos identificado, todo, hasta ahí la policía no se ha movido nada. Ahora que ya hemos entregado, por favor, yo pido que haga justicia para todo esto», afirmó su tío.
Su sueño era ser floricultor. Trabajaba sembrando y cosechando flores. De esa manera, ayudaba a toda su familia.
«Él trabajaba y estudiaba. Como nosotros, tenía el anhelo de trabajar con plantas. Quería ser floricultor. Pero ha ido un rato a tomar bebidas alcohólicas, como todo joven. En esa zona tiene que haber rompemuelles. Cuando fuimos a recoger el cuerpo, ese rato también atropellaron a un niño», agregó el tío.
Desafortunadamente, hay dos pequeñas que quedan en la orfandad, de seis y ocho años. Ellas aún no saben de la muerte de su padre.
«Mi nietita se ha quedado sin padre. Ella no sabe, ¿Cómo le voy a avisar? ¿Cómo le voy a decir que su papá ha fallecido?», dijo entre lágrimas la mamá de Ariel.







Comentarios