La Justicia de Paraguay confirmó la apertura de un juicio oral y público contra diez presuntos colaboradores del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, en un caso que expone el alcance internacional de su red y sus vínculos con seis ciudadanos bolivianos.
La decisión fue ratificada este miércoles por un Tribunal de Apelación especializado en crimen organizado, que declaró inadmisibles los recursos presentados por la defensa de los implicados y confirmó la resolución que ordena el juzgamiento de los acusados por delitos vinculados al narcotráfico y asociación criminal.
Entre los procesados figuran cuatro brasileños identificados como Glauber Fernández Dubái (42), Adalberto Riveiro Machado (37), Jonathan Da Silva Brum (31), Bruno Wesley Borges Amador (27) y Rhuan Da Silva Aires (24); además de los seis bolivianos Carlos Andrés Cuellar Garrido (24), Franklin Muñoz Sossa (39), Jesús Wilfredo Muñoz Espíndola (38), alias Paye, Ysaias Ayala (30) y Edwin Osinaga Vias (32). Todos son señalados por la Fiscalía como presuntos operadores logísticos de la estructura criminal liderada por Marset, junto a otros actores del crimen organizado en la región.
El caso se remonta a un operativo realizado el 23 de febrero de 2024 en la estancia Allaite, en la zona de Sierra León, departamento de Alto Paraguay, cerca de la frontera con Bolivia. En ese procedimiento, ejecutado de manera conjunta entre el Ministerio Público y unidades antidrogas, se logró la detención de los sospechosos y la incautación de una avioneta Cessna modelo Centurión II, con matrícula boliviana CP-3177, armas gruesas, combustible y diversos elementos vinculados a actividades ilícitas.
Para la Fiscalía paraguaya, los seis bolivianos y cuatro brasileños serían operadores logísticos de la organización criminal liderada por Sebastián Enrique Marset Cabrera y Miguel Ángel Insfrán Galeano, alias Tío Rico, que fue desarticulada durante la megaoperación A Ultranza PY.
Uno de los elementos clave del proceso es el resultado de pericias realizadas a la aeronave boliviana incautada, que confirmaron la presencia de partículas de cocaína. El abogado de los bolivianos implicados, Daniel Garcete, intentó excluir esta prueba alegando irregularidades en su incorporación, sin embargo, el Tribunal determinó que fue legalmente admitida como anticipo jurisdiccional de prueba.
Asimismo, los jueces del Tribunal de Apelación Especializado en Delitos Económicos, Anticorrupción y Crimen Organizado rechazaron otros incidentes planteados por los abogados defensores, entre ellos la nulidad de la acusación y la solicitud de aplicar un criterio de oportunidad para evitar el juicio, argumentando que los hechos investigados ocurrieron en territorio paraguayo y, por tanto, corresponden a su jurisdicción penal.
Las autoridades consideran que este proceso forma parte de los esfuerzos regionales para desarticular redes de narcotráfico que operan entre varios países sudamericanos, utilizando rutas aéreas clandestinas y estructuras logísticas complejas.
El avance del caso en Paraguay se produce en paralelo a investigaciones abiertas en Bolivia y otros países, donde se busca identificar a todos los posibles implicados en la red de Marset, considerada una de las más activas en la región en los últimos años.
El uruguayo fue capturado en la capital cruceña el 13 de marzo y entregado a los policías de la DEA, quienes se encargado de llevarlo vía aérea hasta Estados Unidos, donde actualmente es procesado por lavado de dinero.
El Deber









