El capitán de la Policía Guillermo Ruiz Guzmán declaró que durante el operativo de captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, realizado en Santa Cruz, se encontraron 23 teléfonos celulares, una computadora MacBook y dos tablets en el inmueble donde se ocultaba.
Según el testimonio del uniformado, los dispositivos electrónicos fueron recogidos por instrucciones de sus superiores y posteriormente guardados en una maleta pequeña y una mochila, junto con prendas de vestir de Marset.
Ruiz señaló que el teniente coronel Erick Correa, quien estaba al mando de la operación, le instruyó buscar los aparatos electrónicos, recoger las maletas y conseguir ropa del narcotraficante para retirarla del inmueble.
Una caja fuerte y cuatro maletas
En su declaración informativa, el capitán también relató que un integrante del equipo táctico informó haber visto a Marset guardar un teléfono celular en una caja fuerte pequeña dentro de su dormitorio.
Según su versión, el entonces responsable de Inteligencia policial, coronel Óscar Fernando Moreno, ordenó recoger la caja fuerte y abandonar el lugar junto con las maletas y el equipo utilizado durante el operativo.
Ruiz afirmó que se retiraron cuatro maletas de la vivienda y que, posteriormente, recibió instrucciones para trasladarlas junto con otros objetos hasta dependencias policiales en La Paz, con el propósito de entregarlos a la Embajada de Estados Unidos.
Sin embargo, su declaración no establece qué contenía la caja fuerte ni confirma si el teléfono celular mencionado fue recuperado o sometido a pericias.
La Fiscalía investiga el destino de los objetos
El testimonio del capitán forma parte de la investigación por las presuntas irregularidades en el retiro de bienes del inmueble donde se encontraba Marset, capturado el 13 de marzo de 2026 en Santa Cruz.
Ruiz permanece investigado e imputado por cinco delitos: peculado, incumplimiento de deberes, hurto, concusión agravada y cohecho pasivo. El policía niega haberse apropiado de objetos para beneficio personal y sostiene que actuó por órdenes superiores.
La Fiscalía busca esclarecer las circunstancias en las que se retiraron las maletas y otros bienes, además de establecer si existió un registro formal de los objetos y cuál fue su destino.
El caso abre nuevos interrogantes sobre el manejo de los elementos encontrados durante uno de los operativos policiales más relevantes de este año y sobre las responsabilidades de los funcionarios que participaron en el procedimiento.
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