Ahoradigital.- El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, calificó como “muy grave” la escalada de violencia registrada en San Matías, donde cinco personas murieron en una sucesión de ataques armados, entre ellas un efectivo policial. La autoridad reveló que las investigaciones manejan dos hipótesis: una disputa local por el control de la denominada “ruta roja” del narcotráfico hacia Brasil o un enfrentamiento entre las organizaciones criminales brasileñas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV).
“Esta es una situación muy grave. Yo diría que es una herencia maldita de 20 años en la que el país, nuestra patria, se ha visto perforada por el narcotráfico y ahora por el narcoterrorismo en proporciones muy grandes”, afirmó Oviedo.
Dos hipótesis: la “ruta roja” o una guerra entre facciones brasileñas
Uno de los datos más importantes revelados por el ministro está relacionado con el posible origen de la violencia.
Según Oviedo, la primera hipótesis apunta a una disputa local por el control de la denominada “ruta roja” del narcotráfico hacia Brasil.
La segunda posibilidad que investigan las autoridades es un enfrentamiento entre dos de las organizaciones criminales más poderosas de Brasil: el Comando Vermelho (CV) y el Primer Comando de la Capital (PCC).
“Esto tiene dos hipótesis: una disputa local por el control de la ruta roja del narcotráfico hacia Brasil o una disputa de los carteles narcoterroristas del Comando Vermelho y el Primer Comando de la Capital”, declaró el ministro.
Por ahora se trata de hipótesis de investigación y no de conclusiones definitivas sobre la autoría de los ataques.
Cinco muertos en San Matías
Las declaraciones se producen después de los ataques registrados entre miércoles y jueves en la región fronteriza.
El primer hecho ocurrió en la estancia Campo Nuevo, donde cuatro personas fueron asesinadas y dos mujeres permanecían desaparecidas, de acuerdo con los reportes conocidos hasta este viernes.
Posteriormente, efectivos policiales que se desplazaban para investigar el primer crimen fueron emboscados en la comunidad Ascensión de la Frontera. En ese ataque murió el subteniente Yerson Salazar Aliendres.
El cuerpo del efectivo fue retirado del lugar por los atacantes, lo que provocó un amplio operativo policial para recuperarlo.
Oviedo calificó este hecho como una “afrenta” y aseguró que el Estado actuará contra los responsables.
Policía y militares reforzarán la frontera
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno anunció un incremento de la presencia estatal en la zona.
Oviedo informó que solicitó al Ministerio de Defensa el despliegue de unidades militares y anunció operaciones conjuntas entre la Policía Boliviana, las Fuerzas Armadas y fuerzas de seguridad brasileñas en puntos considerados críticos de la frontera.
“Vamos a hacer operaciones conjuntas en todos los puntos críticos que tenemos con la frontera del Brasil”, aseguró.
Las acciones se desarrollarán en el marco del plan “Fronteras Seguras”, que contempla coordinación con Brasil y operaciones de inteligencia.
Gobierno menciona cooperación internacional
Oviedo señaló también que Bolivia cuenta con cooperación internacional para enfrentar al crimen organizado.
El ministro mencionó el apoyo de la DEA de Estados Unidos, organismos de la Unión Europea y Naciones Unidas, además de la coordinación establecida con autoridades brasileñas.
El jueves, según la autoridad, representantes del Gobierno boliviano mantuvieron una reunión con delegados de la Policía Federal de Brasil para intercambiar información sobre lo que estaba ocurriendo en la frontera.
Una diputada pide la destitución de Oviedo
Las explicaciones del ministro también generaron cuestionamientos políticos.
La diputada de Libre Lissa Claros pidió la destitución de Oviedo al considerar que el Ministerio de Gobierno no logró garantizar la seguridad ciudadana frente al incremento de hechos vinculados al crimen organizado.
La legisladora reclamó además un cambio en la estrategia antidrogas del Gobierno.
La violencia va más allá de San Matías
El escenario adquiere mayor gravedad si se consideran los hechos registrados simultáneamente en otras regiones de Santa Cruz.
A las cinco víctimas de San Matías se suman los dos jóvenes encontrados decapitados en Yapacaní, llevando a siete el número de asesinados en aproximadamente dos días en el departamento.
Y el problema es todavía mayor cuando se observa todo 2026: como vimos en la nota anterior, un recuento periodístico registra 23 ataques relacionados con el crimen organizado y 28 fallecidos entre enero y julio, con Santa Cruz concentrando 16 de esos hechos.
Por ello, las declaraciones de Oviedo abren una cuestión que ahora deberá resolver la investigación: si la violencia observada en San Matías responde a una disputa criminal local o si detrás existe una confrontación de organizaciones brasileñas que estaría teniendo repercusiones dentro de territorio boliviano.
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