Cochabamba está desbordada. El Cementerio General no da abasto para atender el incremento de decesos a causa de la Covid-19 y muchas familias se quedan con los cadáveres de sus seres queridos en casa, mientras esperan hasta tres días para la cremación.
“Tenemos dilemas en los entierros de personas que perdieron la vida por Covid. El horno crematorio del Cementerio General no abastece al 100% y los familiares deben esperar dos a tres días”, dijo a Página Siete Juan Carlos Orellana, representante de las funerarias de Cochabamba.
“Por día, el crematorio atiende entre 12 y 16 cadáveres, cuando la demanda es mayor porque no sólo están falleciendo en hospitales, sino en los domicilios”, aseguró.
Este incremento de decesos está por encima de los registros oficiales que sólo incluyen a los casos confirmados. Las personas que perdieron la vida en sus casas son consideradas como sospechosas y no ingresan al reporte nacional. Pese a esta situación, el número de contagios subió a más de 3.000 y el de decesos superó el centenar hace días.
Según Orellana, las familias de las personas con Covid-19 que mueren en sus casas deben reportar los casos a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), entidad que se encarga de verificar si el cuerpo tiene o no signos de violencia y luego extiende un certificado médico. Después, el cadáver se guarda en bolsas tubulares de 150 micras que son selladas y fumigadas.
Se coloca después en un ataúd que también es sellado y fumigado.
“El cofre, por lo general, se deja en la habitación donde recibía sus cuidados hasta que llegue el día de la cremación. Se explica a los familiares que no deben velar a su ser querido por su seguridad.
Ellos están conscientes de cumplir la recomendación porque pasaron una situación o trauma complicado”, afirmó.
Cuando un paciente con Covid-19 pierde la vida en un hospital, este centro extiende el certificado de defunción y el cadáver es aislado en una bolsa mortuoria de forma inmediata.
En el Hospital del Sur, la dirección instaló un contenedor frigorífico para guardar los cadáveres de pacientes con coronavirus.
En las instalaciones de uno de los hospitales de la Caja Nacional de Salud (CNS) se hallaron 19 cadáveres en descomposición, forrados con plásticos y cinta adhesiva.
Esta situación fue denunciada por el diputado Héctor Arce, quien indicó el miércoles que la CNS almacena 19 cadáveres de víctimas de Covid-19 en un ambiente improvisado y sin medidas de bioseguridad.
“Estamos muy tristes de lo que está pasando. Sólo pedimos dar una sepultura digna a los seres queridos. Lamentablemente en la Caja no se está dando esa seguridad de preservación del cuerpo y están en el suelo por todos lados”, dijo la autoridad.
Arce indicó que la CNS tiene en sus cuentas bancarias al menos 6.400 millones de bolivianos para la adquisición de insumos e indicó que este tipo de falencias no son por la falta de recursos.
Sin oxígeno
En los últimos días, los hospitales del Norte y Sur de Cochabamba se quedaron sin oxígeno y suspendieron la internación de nuevos pacientes. “Lamentamos el deceso de mucha gente en estos últimos días. Estamos en una situación crítica por falta de oxígeno”, dijo el alcalde Manfred Reyes Villa. “No podemos dejar sin oxígeno a los pacientes”, aseguró e indicó que gestionan traer este insumo de otras regiones.
El secretario municipal de Salud de Cochabamba, Aníbal Cruz, confirmó ayer que todos los hospitales de segundo nivel de esa ciudad están sin oxígeno.
“En estos momentos las empresas Praxair, Kanata y Arbieto no pueden cumplir con los requerimientos.Necesitamos 350 cilindros para el Hospital del Norte, 180 para el del Sur, 10 para el Hospital Cochabamba. Ésta es la situación del oxígeno en Cochabamba.
Ninguno de nuestros dos hospitales de segundo nivel tiene la capacidad de suministrar más oxígeno a los internados y, mucho menos recibir nuevos pacientes”, dijo.
Página Siete












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