Hace dos años, Néstor Bristott, oriundo de Camargo, se sometió a una operación de nariz con la finalidad de corregir un defecto de respiración, pero la intervención no salió bien y lo dejaron peor que antes. En mayo del año pasado presentó una denuncia por mala praxis y acusó de lentitud de la Fiscalía: su caso está estancado y hasta ahora no fijan una audiencia cautelar.
Bristott relató a CORREO DEL SUR que acudió al Hospital Santa Bárbara confiando en una solución para su dificultad respiratoria. «Me han sacado el hueso, me han reducido el hueso (de la nariz) y al sacarme el hueso me han cortado los nervios. Los médicos me han dicho: ‘Al no tener sensibilidad, porque los nervios te han cortado, ya no hay sensibilidad en la nariz’. En el IDIF los forenses me han dicho que la inflamación es de por vida», manifestó.
El afectado responsabiliza de esta situación a los médicos CO y GA Según su testimonio, tras meses de dilataciones y dolores insoportables, los médicos habrían intentado evadir su responsabilidad e incluso ofrecerle un arreglo económico.
“En mayo fui y la doctora me dijo: ‘Yo no te he operado, el que te ha operado ha sido CO, a él hazle el problema’. Luego me dijeron: ‘Para no quedar mal, no vayas a la prensa, aquí te vamos a dar (…) 40.000 bolivianos’. En eso hemos quedado y no han cumplido”, contó.
Pese a que el caso cuenta con una denuncia formal ya que se convocaron audiencias de conciliación infructuosas, no hay avance en la vía jurisdiccional. Bristott exige que se asuma la responsabilidad del daño causado.
«Lo único que yo quiero es que ellos se hagan responsables de este problema, que me solucionen esto. Llévenme a hacerme estudios donde ustedes quieran, pero no quieren (…). La justicia divina de Dios llega siempre», dijo. Recordó que la denuncia fue formalizada en mayo de 2025 y desde que se acercó a la Fiscalía le hablaron de que su caso estaba marchando, pero nada de aquello se evidenciaba. Por eso, recurrió a la Defensoría del Pueblo.
Correo del Sur





