Eran 15, pero quedaron diez. A algunos se les cruzó un imprevisto y a otros sus familiares no los dejaron partir debido a los riesgos.
Una decena de médicos, la mayoría generales, conformó la brigada voluntaria Soldados de Jesús y con el apoyo de la aerolínea Amaszonas se trasladó hasta el departamento beniano para reforzar las filas de profesionales en Medicina que se encuentran diezmados y extenuados en la lucha contra el coronavirus.
Comandados por Diego Chávez, permanecerán 21 días en Beni y se someterán a las disposiciones del Servicio Departamental de Salud (Sedes), que definirá dónde trabajarán. Inicialmente les dijeron que podría ser con los más de 70 indígenas del Tipnis que se encuentran varados en Trinidad sin poder retornar a sus comunidades, o con los habitantes de San Ramón, golpeado por el Covid-19.
Historias dignas de contar
El líder de todos los profesionales, Diego Chávez, es diabetólogo, casado y padre de cuatro hijos, entre 12 y 2 años, uno de ellos estará de cumpleaños en ausencia de su progenitor.
Vive en Santa Cruz, pero nació en Magdalena, por eso el drama que viven los benianos le toca fibras íntimas. «Dios puso en mi corazón el deseo de ayudar y esta carrera es tan hermosa que me da la oportunidad de apoyar. En las guerras van los soldados, en pandemia nosotros somos los soldados», dijo.
Le costó conseguir permiso en su casa. «Tiene sus riesgos, pero estamos yendo con el mejor anticuerpo, con la mejor protección. Dios tiene nuestros caminos ya designados, nos contaminemos o no, solo Él sabe. Costó que me den permiso, pero me brindaron apoyo y con ese apoyo voy mucho más convencido. Fue difícil dejarlos, despedirse», cuenta mientras se le nublan los ojos.
El Deber












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