AHORADIGITAL.- El presidente del Colegio de Economistas de Tarija, Fernando Romero, afirmó que en el actual contexto de crisis económica, el país debe priorizar la evaluación seria de sus empresas estatales, especialmente de aquellas que operan con altos niveles de déficit. Advirtió que, si bien muchas de estas fueron creadas con fines sociales, en términos empresariales no resultan sostenibles.
“En ese momento de crisis lo que tienes que hacer es optimizar tus recursos y sobre todo ver dónde invertir. Las empresas que son rentables hacerlas más rentables y las que no, pues tratar o procurar que sean”, señaló Romero. Sin embargo, aclaró que para lograrlo se necesita capacidad financiera, que actualmente es limitada. “Lo que no sobra son recursos y sobre todo divisas para el tema de importación de materias, premisas y insumos para que funcionen las mismas”, indicó.
Consultado sobre qué empresa deficitaria concentra la mayor pérdida, Romero mencionó a Mi Teleférico como la más crítica. “Hace unos dos meses atrás hice un ranking donde me gané la enemistad del Gobierno, es decir, fui refutado por el ministro de Economía y el ministro de Obras Públicas, la empresa más deficitaria es Mi Teleférico, con más de 60 millones de bolivianos”, aseguró.
El economista explicó que muchas de las empresas estatales no son autosostenibles y dependen de subsidios, préstamos internos y deuda para mantenerse operativas. “Operan con créditos y recursos de deuda interna y eso hace que sean operables pero no son rentables”, advirtió. A su criterio, el nuevo gobierno deberá analizar alternativas como las alianzas público-privadas o nuevas estrategias para aquellas que “ya no tienen ni pies ni cabeza para continuar buscar otras alternativas.
«Tampoco se trata de venderlas o liquidarlas porque al final son activos estatales, es decir, de todos los bolivianos, pero creo que lo que amerita es una evaluación seria y profunda” indicó.
En cuanto al biodiésel, Romero se mostró escéptico sobre su capacidad real para resolver los problemas estructurales del sector energético. “El mercado boliviano es muy grande, no por nada se importa más del 90% del diésel, casi la mitad de la gasolina”, dijo, y añadió que el biodiésel “no es algo como el aceite de girasol que cocinas, es un híbrido, una mezcla también con combustibles fósiles”.
Sostuvo que los resultados de esta planta aún no son visibles y que difícilmente podrá cubrir más del 10% del mercado interno. “Paulatinamente eso se tendrá que sustituir con una industrialización, la liberación de las importaciones”, indicó. Aun así, fue enfático en señalar que lo urgente no es debatir la rentabilidad, sino garantizar el abastecimiento: “A corto plazo necesitas que se dé carburantes porque si no va a continuar el proceso inflacionario”.
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