AHORADIGITAL.- La candidata a la alcaldía de Tarija por la alianza Patria, Luciana Campero, calificó como una campaña de desprestigio orquestada por la «vieja política» y negó rotundamente ser la autora de las demandas de inhabilitación contra otros candidatos, señalando que su enfoque está exclusivamente en la carrera municipal.
Para la postulante, las acusaciones carecen de lógica y son una estrategia de distracción de sus adversarios. «Gran superpoder, parezco la presidenta del órgano electoral para aquí la vieja política que ha decidido, porque no hemos querido entrar a esta cancha de la pelea, mentirle a la población descaradamente», manifestó.
Respecto a la inhabilitación de Mario Cossío, Campero identificó al abogado Ibar Villegas Sandoval como la persona que habría presionado a una militante para presentar dicha denuncia, relatando que su equipo técnico incluso exigió el retiro de ese recurso legal al enterarse de la noticia, pero que el mencionado jurista habría acechado a la denunciante para evitarlo.
La candidata subrayó que, en su condición de diputada en procesos electorales anteriores, ella misma ha presentado impugnaciones de forma directa cuando detectó incumplimiento de requisitos, por lo que no necesita utilizar intermediarios si decidiera actuar legalmente.
Por otro lado, arremetió contra quienes difunden estas versiones, tildándolas de «una barbarie» y sin mencionar directamente el nombre de Adrián Vega, actual vocero de Primero Tarija y exdiputado, Campero lamentó que antiguos aliados y exautoridades -quienes, según ella, ocuparon cargos gracias a su gestión política- se presten ahora para difamarla asegurando que estuvo presente en la ciudad de Santa Cruz para coordinar dichos recursos legales, calificando esta actitud como una falta de contemplación y una muestra de la «política del pasado» que busca desprestigiar su postulación con calumnias.
La candidata afirmó que representantes de la Unión Europea se contactaron con ella para informarle que, tras un análisis de las ocho mil candidaturas en Bolivia, la suya registra el mayor índice de guerra sucia. «Nos ha buscado la Unión Europea para decirnos, entrevistarnos y advertirnos que somos la candidatura más atacada de las ocho mil que hay en el país por guerra sucia», aseveró.
Asimismo Campero lanzó una dura acusación contra la actual administración municipal, señalando que se han contratado 721 nuevos consultores en línea en el mes de enero, lo que representaría un gasto de 4 millones de bolivianos destinados, según ella, a financiar el acoso en redes sociales y la guerra sucia.
La candidata alertó sobre la similitud de estas prácticas con casos de corrupción vistos en otras regiones del país. «Cuidado, cuidado con seguir los pasos de la señora Angélica Sosa y los ítems fantasmas. Cuidado, porque la corrupción se nota cuando sacan a atacar funcionarios», sentenció, vinculando este gasto con el descuido de áreas verdes en los barrios periféricos.
La candidata también se refirió a la supuesta alianza entre Unidad Nacional y el actual alcalde Johnny Torres, citando declaraciones de Mario Cossío para evidenciar las divisiones internas y el apoyo de legisladores nacionales a su oponente.
Campero pidió a los diputados y senadores que, en lugar de difamarla, se dediquen a trabajar por las leyes que Tarija necesita, como la de cielos abiertos o el fondo de compensación. Lamentó que la parlamentaria Marcela Guerrero, a quien indicó que apoyó en el pasado, ahora se presten a lo que llamó «roscas que no traen progreso».
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