La caída de la actividad comercial y el incremento de los precios en Argentina están golpeando con fuerza al sector bagallero de la frontera con Yacuiba. De acuerdo con un reporte de Soberanía FM, solo unos 500 de los más de 1.000 afiliados a la Asociación 27 de Mayo continúan actualmente con esta actividad en el paso fronterizo con Salvador Mazza.
La situación refleja el impacto que tiene sobre la economía fronteriza el menor movimiento de mercadería y la pérdida de competitividad que atraviesa el comercio del lado argentino. Para los trabajadores que dependen del traslado de productos, la reducción del flujo comercial significa directamente menos jornadas de trabajo y menores ingresos.
La nueva directiva de la Asociación 27 de Mayo expuso la preocupación por la situación que atraviesa el sector y advirtió que la actividad ya no genera las mismas oportunidades laborales de años anteriores.
La frontera entre Yacuiba y Salvador Mazza mantiene una histórica dinámica comercial en la que miles de personas dependen, directa o indirectamente, del movimiento de mercadería. Los bagalleros forman parte de esa economía fronteriza y su actividad está estrechamente vinculada al volumen de compras y al intercambio comercial entre ambos países.
El escenario actual, sin embargo, muestra una reducción importante de esa actividad. De más de 1.000 afiliados al sector, apenas la mitad permanece activa, según la información difundida por el medio local.
La situación también vuelve a poner en evidencia la fuerte dependencia de la economía de Yacuiba respecto al movimiento comercial fronterizo. Cuando cambian los precios, el tipo de cambio o las condiciones económicas en Argentina, el efecto se siente rápidamente en los comerciantes, transportistas y trabajadores que viven de la actividad en ambos lados de la frontera.
Para los bagalleros, la reducción del trabajo representa un problema económico y social que podría profundizarse si el comercio fronterizo continúa perdiendo dinamismo.
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