El empresariado de Tarija se declaró en emergencia frente al contrabando que se intensifica a diario y denunciaron complicidad de las autoridades, de diferentes niveles, que no hacen nada frente al problema, por intereses político electorales.
Las autoridades no hacen absolutamente nada para cuidar y proteger la empresa formal, “no puede ser que miren de palco y nadie haga nada, nosotros pedimos reuniones, carta tras carta, y solo recibimos decisiones que no se entienden”.
El cuestionamiento es del Presidente de los empresarios, Marcelo Romero, al recordar que se formó un Comité Interinstitucional de lucha contra el contrabando con la Aduana regional, se dieron golpes certeros a los contrabandistas y destituyeron al gerente de la Aduana.
“Y nos mandan una persona que ni siquiera es de Tarija, y no conoce lo que ocurre en el medio, y nosotros nuevamente tenemos que estar empezando de cero”, dijo al recordar que también retiraron el control aduanero en Pajchani, “quién dio la orden”, cuestionó.
Lamentablemente en el país han comenzado a promover grupos masivos de personas que en el momento electoral sirven más que la empresa formal y la producción nacional, “parecería que crear este tipo de grupos ayuda, en su momento, para elegir autoridades”, ironizó.
El silencio de las autoridades sobre este problema los hace cómplices, no hacen absolutamente nada, vean en todos los mercados cómo actúa el contrabando, hay cantidades y cantidades de productos de contrabando, desde alimentos, cervezas, vinos, insistió.
La Aduana no tendría que dejar que los productos de contrabando entren a la ciudad, si entran, el Senasag, la Intendencia municipal e Impuestos Nacionales tendrían que actuar, pero no lo hacen, “por qué permiten que ese tipo de flagelo se vuelva una forma de vida”, siguió.
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“Todo aquel que quiera ser persona de progreso en Bolivia tiene que ser informal y contravencional a todo lo que es la ley, esos son los que triunfan, los chuteros, los que traen contrabando, todo aquello que tiene que ver con infringir la Ley”, prosiguió.
Todos los sectores están al borde de la quiebra, cerveceros, vitivinícolas, cadenas de producción de alimentos, cereales, totalmente desprotegidos, hasta el alimento canino es de contrabando, bolsas apiladas como cemento, hay que preguntar si pagan impuestos, preguntó.
Consultado si hay bandas o mafias del contrabando, Romero respondió que no cree en ese extremo, se trata de dos o tres personas con grandes capitales que promueven el ingreso de productos en gran escala para su distribución subterránea a los centros de abasto.
Tomado de Nuevo Sur/Fernando Barral Zegarra
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