AHORADIGITAL.- El past presidente de la Cámara de la Construcción de Tarija (CADECO), Rolando Surriable, manifestó su profunda preocupación por la ola de movilizaciones y paros que afectan al territorio nacional. Para el representante estas medidas de presión no solo perjudican a su sector, sino que representan intentos de desestabilización que dañan la imagen de Bolivia ante el mundo, enfatizando que, sin estabilidad política y social, es imposible que las inversiones internacionales retornen al país, generando un retroceso en el desarrollo económico que afecta a toda la población por igual.
Ante la recurrencia de los cortes de carreteras como método de protesta, el representante de la construcción se mostró partidario de implementar mecanismos legales que sancionen estas acciones, sosteniendo que, si bien las marchas pacíficas son un derecho legítimo para hacer escuchar reclamos ante el Gobierno, estas no deben vulnerar los derechos de terceros. «Yo creo que donde comienza el derecho de uno termina el derecho del otro. y bloquear perjudica a la población o interrumpe el derecho a la libre circulación. Por lo tanto, una ley antibloqueos es totalmente necesaria en este país, que todo se quiere lograr en base a bloqueos», aseveró con contundencia.
Estado de los proyectos y reajuste de precios
En cuanto a la situación técnica de las obras en el departamento, Surriable informó sobre los avances tras la aprobación del Decreto Supremo 5597, el cual permite el reajuste de precios ante el incremento de las materias primas y explicó que este paso es fundamental para restablecer el equilibrio económico-financiero de las planillas, permitiendo que las empresas constructoras no operen a pérdida.
El dirigente señaló que gran parte de los proyectos se mantienen en una situación de semiparalización, mientras otros intentan reactivarse paulatinamente bajo las nuevas condiciones contractuales. La intención del sector es que la estabilización de los precios permita que los contratos prosperen y se cumplan los cronogramas de entrega, evitando el abandono de infraestructuras clave por falta de solvencia derivada de la inflación de materiales.
Finalmente, Surriable reiteró que el sector privado organizado se encuentra en total desacuerdo con las manifestaciones: «Está bien que marchemos, que hagamos una marcha de protesta, de manera pacífica, y hagamos escuchar nuestros reclamos al gobierno, pero bloqueando y perjudicando a los demás no creo que sea el camino correcto», concluyó.
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