AHORADIGITAL.- El gobernador de Tarija, Óscar Montes, denunció que la Gobernación sufrió dos débitos significativos en la última semana, los cuales han golpeado duramente la ya precaria situación financiera del departamento. El primer débito fue una retención judicial de 6 millones de bolivianos por un proyecto de riego en Timboy que, según Montes, «no existe». La acción fue impulsada por una empresa que acudió a la justicia para reclamar el pago de planillas y otros cargos, producto de un cierre inadecuado del proyecto en la gestión anterior.
Montes explicó que la Gobernación ha intentado revertir numerosos procesos judiciales heredados de la pasada gestión, logrando reducir los montos en muchos casos. Sin embargo, en otros, los fallos son irreversibles, obligando al pago de multas, intereses y conceptos onerosos como el lucro cesante y el stand-by de maquinaria.
El gobernador lamentó la falta de apoyo de la Procuraduría del Estado en la defensa de los intereses departamentales y criticó a los tribunales: “En nuestro criterio, en algunos casos están cometiendo unos excesos, ya que están otorgando beneficios civiles por encima de lo que establece el marco del contrato.”
El segundo débito, de 8 millones de bolivianos, fue ordenado por el Ministerio de Salud para el pago de bonos. Montes aclaró que, al momento del débito, la Gobernación solo disponía de 29 millones de bolivianos en sus cuentas, de los cuales más del 60% correspondía a fondos específicos del Seguro Universal de Salud (SUS) y de hospitales descentralizados como el Banco de Sangre, INTRAID, SEDES y Materno infantil.
El gobernador subrayó que la decisión del Ministerio afectó directamente al sector salud: “La plata que se ha llevado el Ministerio de Salud para pagar un bono a sus empleados ha salido del propio sistema de salud.” Montes anunció el envío de una carta a la Ministra, Marcela Tatiana Flores Zambrana, indicando la imposibilidad de reponer esos recursos y exigiendo la transferencia de fondos, conforme a una sentencia constitucional, para reintegrar las cuentas de las instituciones afectadas.
Respecto al panorama político nacional y la propuesta de un pacto fiscal, el gobernador se mostró escéptico argumentando que este es el peor momento para plantear una nueva distribución de ingresos, dado el déficit que atraviesan las cuentas nacionales indicando que si se avanzara, el gobierno central solo repartiría responsabilidades y déficit, no recursos. Montes aconsejó darle tiempo al Gobierno nacional para sanear sus finanzas antes de proponer cualquier pacto.
El Gobernador abordó la situación de la subvención a los combustibles a nivel nacional, señalando que el presidente perdió el «momento de oro» al no haber suspendido la subvención el primer día de su mandato, tal como lo anunció. Ahora, a su criterio, cada día que pasa hace que la toma de decisiones sea más costosa políticamente, pues la subvención se está financiando a través de crédito y sugirió que las medidas correctivas deben ser tomadas con urgencia, a pesar de ser «durísimas».
Finalmente, el Gobernador Montes se refirió a las próximas elecciones subnacionales y al futuro de UNIR anunciando que, tras un congreso extraordinario, el partido ha decidido ir solo, sin alianzas, buscando un proceso de reorganización interna. La decisión más relevante es que UNIR no presentará candidato a la Gobernación, pues la prioridad es apoyar al candidato mejor posicionado que pueda lograr una mayoría plena de asambleístas, algo crucial para la ingobernable situación financiera y legal que atraviesa la institución. Asimismo mencionó que las organizaciones municipales tienen autonomía para elegir sus candidatos.
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