AHORADIGITAL.- El economista Roberto Castillo analizó la transición normativa del Decreto 5503 al 5516, concluyendo que no existen cambios sustanciales en la política económica del Gobierno. Según Castillo, la nueva norma fue redactada de manera unilateral, excluyendo a sectores clave como los empresarios privados y la Central Obrera Boliviana (COB).
El especialista advirtió que la ausencia de mesas técnicas para discutir aspectos de fondo ha generado un rechazo inmediato en las organizaciones sociales, las cuales ya se declaran en estado de emergencia y podrían iniciar movilizaciones en las próximas semanas.
Para el analista, el Gobierno ha cometido un error estratégico al no involucrar a los actores sociales en la formulación del decreto, lo que debilita su legitimidad y efectividad. “No hemos visto un cambio significativo porque ha sido la abrogación del 5503, lo que quiere decir que ha dado origen al nacimiento de este, pero ha nacido sin el consenso de la COB. La COB no ha intervenido ni otros sectores interesados han intervenido en mesas técnicas donde se cambien realmente, donde se derogue, donde tiene que derogarse este decreto.”, explicó Castillo, resaltando que la medida solo presenta cambios de forma mientras mantiene el mismo modelo económico.
Castillo también destacó que esta situación ha permitido que sectores como la COB recuperen protagonismo político ante la necesidad de exigir cambios reales. Sin embargo, lamentó que el sector empresarial tampoco fuera tomado en cuenta, a pesar de ser uno de los más afectados por las regulaciones vigentes.
El economista prevé que el Decreto 5516 tendrá una vigencia corta debido al descontento generalizado, ya que la población demanda soluciones estructurales a la crisis y no simplemente el reemplazo de una normativa por otra similar.
En el ámbito macroeconómico, el experto alertó sobre la distorsión de los datos oficiales frente a la realidad que viven las familias bolivianas en este 2026. Criticó la metodología del Instituto Nacional de Estadística (INE), asegurando que los parámetros utilizados para medir el costo de vida están desfasados y proyecta que la presión inflacionaria seguirá en aumento debido a la inercia del modelo actual y la falta de medidas que incentiven la producción o den certidumbre a los mercados internos.
Finalmente, el economista fue enfático al señalar la gravedad de la situación de los precios en el país. “Con la inflación tenemos reportes que todavía no están confirmados, pero estaremos pasando el 20% el 2025 y esto es preocupante porque sabemos que el INE ajusta a parámetros que no son reales, entonces hablamos de que si tenemos una inflación real sería mayor al 30% lo que estamos viviendo ahorita.”, concluyó.
Castillo advierte que, si el Ejecutivo no abre un diálogo genuino para reformular sus políticas, la inestabilidad social se profundizará ante una inflación que ya golpea severamente el bolsillo ciudadano.
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