AHORADIGITAL.- Tarija enfrenta un escenario desafiante para la industria vitivinícola debido a la escasez de dólares y combustible, lo que complica la producción y exportación de vinos y otros productos derivados de la uva.
Fernando Galarza, gerente de la Asociación Nacional de Industrias Vitivinícolas (ANIV), explicó que el sector está atravesando dificultades significativas para mantener sus niveles de producción y calidad. A pesar de la crisis, las bodegas han implementado estrategias para minimizar el impacto y seguir operando con normalidad.
Uno de los principales problemas es la disminución de exportaciones, debido a la falta de acceso a divisas y la ausencia de acuerdos comerciales con mercados clave como Estados Unidos y África. “Todas las transacciones internacionales se hacen en dólares, pero la disponibilidad es escasa y el tipo de cambio en el mercado ha superado los 12 bolivianos por dólar, lo que encarece la importación de insumos esenciales como barricas, corchos, etiquetas y equipos”, señaló Galarza.
Asimismo, el representante del sector lamentó la falta de avances en gestiones con el gobierno nacional. Destacó que se había trabajado en la suscripción de un convenio con el Ministerio de Relaciones Exteriores para facilitar las exportaciones, pero hasta la fecha no se ha concretado. “No conocemos las razones por las cuales no ha prosperado. Lo hemos enviado, revisado y recibido aceptación, pero en la práctica nunca se firmó”, afirmó.
La industria vitivinícola tarijeña depende en gran parte de insumos importados, lo que la hace vulnerable ante la crisis de divisas y la falta de políticas que impulsen el comercio exterior. Ante este panorama, los productores esperan que el gobierno tome medidas para mejorar la situación y evitar que el sector se vea aún más afectado.
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