Durante una audiencia pública convocada por la asambleísta departamental Delia García y Evelio Téllez, Director del Comité de Defensa de la Fauna (Codefauna) alertaron sobre la alarmante reducción en el tamaño del sábalo que se comercializa actualmente en Tarija Y explicaron que esta situación no es casual, sino consecuencia de un proceso de degeneración genética que afecta a esta especie emblemática del río Pilcomayo.
«Ya no vamos a encontrar sábalos de 35 o 40 centímetros como lo hacíamos hace diez años»
Señalaron que entre el 75 y 80% de los ejemplares capturados hoy no cumplen con la talla mínima establecida en el reglamento de pesca. A pesar de su tamaño, aclaró que estos peces ya presentan madurez sexual, lo que indica que el problema es estructural y responde a múltiples factores acumulados.
Entre las causas, mencionó la falta de respeto a los periodos de veda, la sobreexplotación del recurso y el impacto del cambio climático. “Estos sábalos pequeños, como los llamamos, tienen su madurez gonadal normal. Su tamaño ya no es un indicador confiable de su desarrollo sexual”, explicó el técnico.
Existe una preocupación por el impacto de esta situación tanto en el ecosistema como en la economía local, afectando a muchas familias dependen de la pesca como fuente de sustento, especialmente durante los meses en que se habilita la comercialización.
«quiero decir a la población que de aquí en adelante, lamentablemente, el río Pilcomayo, por varios factores, uno, por no respetar la veda, segundo, hay una sobreexportación, tercero, que por el cambio climático, lamentablemente ha afectado en su totalidad al río», afirmó Téllez.
«El tema del pescado mueve la economía no solo de Tarija, sino de todo el país», sostuvo García, quien adelantó que se hará seguimiento a las medidas de control, los puntos de fiscalización y la adecuación del reglamento pesquero a la nueva realidad ambiental del Pilcomayo.
A pesar de la creciente comercialización, el especialista advirtió que si no se toman medidas urgentes para preservar el recurso, el sábalo podría reducirse aún más en los próximos años, comprometiendo su reproducción y su presencia en la cuenca del Pilcomayo.
«Estamos adecuando el reglamento a lo que realmente está produciendo el río», concluyó Téllez.
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