AHORADIGITAL.- El Gobernador de Tarija, Óscar Montes, cuestionó la vigencia de ciertos requisitos electorales, como la obligatoriedad de residencia de dos años en el municipio de postulación, calificándola como una norma que amerita revisión urgente, indicando que esta exigencia impide la participación de ciudadanos que, a pesar de conocer profundamente su región, han debido emigrar temporalmente por diversas razones.
Respecto a la reciente inhabilitación de Mario Cossío, Montes denunció que el uso de denuncias anónimas revela una clara «mala intención» política detrás del proceso, sugiriendo que los rivales directos evitan dar la cara para no asumir el costo de la impugnación.
«Y está claro que surge la pregunta, ¿a quién beneficia el hecho de poder anular a un candidato, en este caso hablando del candidato a gobernador Cossío, que está claro que en todas las encuestas, quienes manejamos encuestas, conocemos resultados, y está claro que iba a tener un triunfo holgado y va a ganar de manera relativamente fácil la gobernación frente a los demás postulantes», puntualizó.
La autoridad departamental fue especialmente dura al comparar la gestión actual con la del gobierno pasado, señalando que, aunque la sigla ha cambiado, las estrategias de manipulación institucional se mantienen intactas, lamentando que el aparato estatal siga ocupado por funcionarios que sirvieron a Evo Morales y Luis Arce, quienes habrían mantenido o incluso mejorado sus cargos.
«Es una muestra clara de que lo que le hemos criticado al MAS durante 20 años, al parecer se ha convertido en una rutina y está volviendo a ocurrir, ya no con el MAS, ahora se llama PATRIA y la práctica sigue siendo la misma», afirmó
Bajo el mismo tema al ser consultado por un periodista si el «presidente Rodrigo Paz quiere el control total de Tarija», la autoridad departamental fue enfático: «Lamentablemente todos los que llegan a palacio de gobierno pretenden quedarse de por vida y empiezan a manipular».
En su análisis, el cambio de sigla no ha erradicado las «mañas» políticas, y el respeto a la independencia de poderes sigue siendo una deuda pendiente en el Palacio de Gobierno.
Al diferenciar los casos de inhabilitación, el Gobernador contrastó la situación de Luis Revilla, a quien ve justificado por su exilio, con el accionar de Víctor Hugo Zamora, a quien acusó de inducir a los jueces del Órgano Electoral al error mediante falsedades para arrebatarle una presidencia política. «Una cosa es cuando tú vas de mala fe a mentir, a engañar y consigues resultados. Eso es trampa. Eso es hacer trampa», sentenció Montes, detallando que existen actas notariales y resoluciones de sala plena que desmienten las versiones que Zamora presentó ante la justicia para desconocer su directiva.
Finalmente, Óscar Montes subrayó que las decisiones que afectan a candidatos con arraigo deberían ser zanjadas por el voto popular y no por tribunales que revierten decisiones locales desde la ciudad de La Paz.
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