AHORADIGITAL.- El gobernador de Tarija, Óscar Montes, destacó que entrega una administración pública radicalmente distinta a la que recibió hace cinco años. Según la autoridad, la institución se encuentra hoy totalmente operativa y con sus unidades descentralizadas funcionando con normalidad, a diferencia del estado de parálisis en el que se encontraba anteriormente.
Montes subrayó que se ha actuado con absoluta responsabilidad al evitar contrataciones o licitaciones de última hora, permitiendo que sea la nueva autoridad quien defina el rumbo del personal y los proyectos futuros bajo un marco de estabilidad administrativa.
El gobernador saliente informó que la deuda departamental se redujo drásticamente, pasando de más de 3.000 millones de bolivianos a menos de 900 millones, detallando que el saldo restante corresponde mayoritariamente a compromisos con el FNDR, el BID y la banca privada heredados de gestiones pasadas.
La crisis de las regalías y el fin de la era del gas
Montes fue enfático al describir la nueva realidad económica que deberá administrar la gobernadora electa, marcada por la caída vertical de los ingresos por hidrocarburos, explicando que mientras gestiones anteriores recibían hasta 180 millones de bolivianos mensuales por regalías, hoy Tarija percibe menos de 20 millones. De igual forma enfatizó que esta situación se agrava porque casi el 45% de los ingresos corrientes se destina automáticamente al pago de la deuda heredada y advirtió que el equilibrio logrado es «muy frágil» y que la sostenibilidad de la autonomía dependerá de un ajuste real a esta nueva escasez presupuestaria.
Críticas a la asamblea
Por otra parte la autoridad calificó de «irresponsable» el accionar de la Asamblea Legislativa Departamental, acusándola de aprobar leyes que crean obligaciones financieras imposibles de cumplir, señalando que los asambleístas han vivido en un «divorcio de la realidad» al seguir creando ítems de salud y programas sociales sin respaldo económico.
«La anterior semana esta Asamblea seguía creando ítems para el sector salud, cuando no tenemos ni para pagar a los actuales. (…) Hay necesidad de adecuar el conjunto de leyes departamentales a la nueva realidad que tenemos», sentenció, instando a la nueva legislatura a priorizar los intereses del departamento sobre posiciones partidarias.
Pese a las limitaciones, la autoridad destacó que el Hospital Materno Infantil queda equipado con tecnología de punta, superando incluso estándares sudamericanos. Por otro lado, respecto a la matriz energética, calificó el proyecto Carrizal como un imperativo nacional ante la inminente necesidad de importar gas para generar electricidad.
Finalmente, Montes aseguró que todo el equipo técnico de la Gobernación está listo para iniciar una transición ejecutiva y transparente, esperando a la comisión de la nueva autoridad para entregar informes sustanciales que garanticen la continuidad de la vida institucional.
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