El ambientalista, Ricardo Pacheco Flores, calificó de político y falto de profesionalismo a la Sociedad de Ingenieros de Bolivia filial Tarija (SIB) en el tema específico de la planta nueva de tratamiento de aguas residuales.
“Totalmente político y falto de profesionalismo, porque en primer lugar el señor Gonzalo Ortega, es pariente del Presidente de la SIB, el señor Pascual Velásquez”, confirmó el ambientalista, que impulsa la concreción de este proyecto, desde hace años.
“El otro señor, no es miembro de la SIB, él es de Cochabamba, el eléctrico, entonces mire, estos no son diseñadores de plantas de tratamiento, tampoco son especialistas en tratamiento de aguas residuales”, enfatizó Pacheco sin precisar el nombre.
El barrio San Luis está mal aconsejado, sostuvo. Consultado si los técnicos están mal acompañando al barrio, Pacheco Flores contestó afirmativamente “porque tienen intereses personales y políticos, seguramente son intereses económicos”.
CONTRATOS
Ante insistencia de en qué basa su afirmación, el ambientalista respondió que salió una información, los contratos que maneja el FPS, que es el Fondo Productivo y Social (FPS) la SIB tiene eso, por lo tanto debe haber algún tipo de interés ahí.
Consultado si la SIB maneja el FPS en Tarija, volvió a contestar: “tienen influencia los señores ahí, sí, ellos tienen contratos”. Nuevamente preguntado si son contratos de obras, Pacheco volvió a contestar: “seguramente sí”.
En anteriores declaraciones a este diario, el titular de la SIB, negó cualquier interés político o de otra índole, sin embargo, empezaron a cuestionar el estudio elaborado por la Ahetos, junto a algunos parlamentarios, pese a su conclusión y entrega el 2020.
RESPETO
Pacheco además criticó a la directiva del barrio San Luis, por cuestionar ahora el estudio para la planta de tratamiento, inicialmente la presidente barrial, Gabriela Panique, al comienzo propuso respetar lo que salga en conclusión del estudio.
Una vez entregado el estudio, que indica que el mejor lugar para la planta de tratamiento es San Luis, cuestionan por el alto costo que tendría la obra, de 420 millones de bolivianos estimativamente, pero no solamente se trata de hacer la planta.
Este precio además de la planta comprende 7 colectores y un emisario a instalarse para las aguas servidas. El emisario principal debe ser otro de mayor diámetro, el actual ya no tiene capacidad suficiente como para llevar todos los residuos de la ciudad, dijo.
Nuevo Sur






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