AHORADIGITAL.- El candidato presidencial Jaime Dunn defendió la coherencia y ética de su propuesta política y negó que su participación en las elecciones busque fragmentar el voto opositor. Afirmó que si cumple con cualidades como la integridad y la coherencia.
En relación con las acusaciones de que su candidatura podría dividir al electorado, Dunn fue tajante: “¿Cómo puede dispersar el voto alguien que está en ascenso? El que dispersa es el que está en descenso y ya debería salirse. ¿Cuándo se sale el salto de paracaídas? … cuando el avión se esté estrellando o cuando esté en ascenso. Díganle eso”.
El aspirante aseguró estar trabajando para contar con el número necesario de delegados de mesa para todo el país, estimado en más de 72.000 personas. Afirmó que confía en la participación voluntaria de sus simpatizantes: “Tenemos como 15.000 jefes de campaña, que son todos los que nos miran y nos ven y sabemos que ellos de manera voluntaria van a hacer el control electoral”.
Sobre su propuesta política, Dunn habló de un cambio estructural: “Es cambiar Bolivia como está en nuestro programa de gobierno. Un cambio total y absoluto donde esté por encima respecto a la vida, las libertades, la propiedad privada y la seguridad pública”, sostuvo.
Para el candidato, ese cambio debe comenzar con una decisión personal del votante: “El primer paso es que voten por ustedes mismos en esa papeleta. Van a haber fotografías y donde vean, donde tú veas tu foto reflejada, ahí marca la X. Significa que has escogido el cambio”.
Afirmó además que no presionará al electorado. “Somos liberales, no obligamos a nadie a votar por nadie y menos pagamos a alguien para que vote por nosotros”.
Consultado sobre la necesidad de mayoría parlamentaria para garantizar la gobernabilidad, afirmó que se trabaja en coordinación con otras fuerzas políticas que buscan democracia y cambio. “Somos rivales coyunturales, pero tenemos que gobernar Bolivia y eso se va a poder hacer gracias a la capacidad que tiene este país, que históricamente ha demostrado que en los momentos de crisis nos podemos sentar a dialogar absolutamente todos”, dijo.
Para Dunn, un nuevo gobierno no debe servir a intereses partidarios sino a todos los bolivianos. “Lo más importante es cuando se dice que se va a gobernar para todos, no para un grupo que solo son los militantes del partido ganador. Eso no se acepta”.
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