«No se puede entender a Luis Miguel sin entender su historia», afirmaron Javier León y Juan Manuel Navarro en ‘Oro de rey: Luis Miguel. La biografía’. Como destacan, creció en un entorno que dista mucho del recomendado para un niño y eso motivó que desarrollase una personalidad que, en muchas ocasiones, ha sido cuestionada. «Se quedaba en un cuarto mientras en la casa la bohemia se desataba hasta el amanecer plagada de excesos de toda índole: alcohol, drogas, promiscuidad y una falta absoluta de ética», detallaron los autores. Pero no solo eso. También se vio arrastrado, durante su niñez, a escapar de distintos países por las denuncias de estafa que pesaban sobre su progenitor. Algo que, sumado a su incursión musical con tan solo 11 años -que llegó como un salvavidas para salir de la ruina en la que estaba inmerso su padre-, hizo que viviese una adolescencia precoz.
«Yo corrí a mi papá por las cosas feas que me hizo, pero tengo esta carrera gracias a él», llegaría a confesar el propio Luis Miguel a su círculo íntimo. La exigencia de Luisito Rey con vástago fue fundamental en el éxito del cantante, pero el agradecimiento no es el suficiente como para olvidar las distintas situaciones a las que ha tenido que hacer frente por su culpa. Incluso llegó a temer por su libertad: su padre le generó un problema fiscal por el que casi ingresa en prisión. Así mismo, las polémicas de su progenitor y la presión mediática hicieron que Luis Miguel pensase en abandonar la música. «Es imposible echarme para atrás hoy; tuve la oportunidad de haberlo hecho pero ya pasó. Ahora debo continuar. Esto dejó de ser una aventura desde hace mucho, después de los 18 años de edad me planteé decidir si iba a continuar con mi carrera o me iba a retirar para dedicarme a otra cosa; finalmente, opté por continuarla y aquí sigo», deslizó el intérprete de ‘La chica del bikini azul’.
Una decisión de lo más acertada. Los datos avalan que ha logrado consagrarse como uno de los artistas más aclamados por el público hispanoamericano: cuenta con cerca de 18 millones de oyentes mensuales en Spotify, tres veces más que los que registra Julio Iglesias -cuenta con 5 millones-, más del doble de los que percibe Miguel Bosé -tiene 7,6 millones- y muy superior a los de Isabel Pantoja que cosecha un millón. También en lo que concierne a sus conciertos. Ahora, Luis Miguel está inmerso en su nueva gira por España. Tras deleitar con su voz en Córdoba, Sevilla y Pamplona, este sábado llega a Madrid para actuar en el Santiago Bernabéu. Lo hará también el domingo.
La expectación es máxima y sus acérrimos ya cuentan los minutos para verle actuar sobre el escenario. Prueba de ello es que poco después de que las entradas saliesen a la venta consiguió colgar el cartel de ‘sold out’ en las dos fechas. Señalar que lo ha logrado incluso con «precios desorbitados». «En Madrid, la primera fila costaba 1.600 euros y la segunda 1.400. La gente ha hecho unos esfuerzos económicos brutales para poder ver a Luis Miguel. No es lo mismo hacer ‘sold out’ así que con precios de 100 euros», explica María, una de las directivas de ‘Adict@s a Luis Miguel’, el primer club de fans en España del artista, en conversación con ABC. Destaca la gran labor de los encargados de la organización de la gira, Iglesias Entertainment.
Fuente: abc.es









