Que «El Chavo del 8» es uno de los programas más exitosos de la historia de la televisión mexicana ya no es ninguna novedad a esta altura de nuestras vidas. Sus personajes, que se popularizaron en la década del 70, se metieron en el corazón de toda América Latina y marcaron a generaciones enteras. Pero no todo era tan alegre y feliz como se veía en el programa.
Los enfrentamientos entre los actores que daban vida a los personajes de «El Chavo del 8» siempre dieron que hablar e, incluso, muchos de ellos terminaron en la Justicia. Sin embargo, el más fuerte de todos fue el que mantuvieron Roberto Gómez Bolaños (Chespirito, creador del programa) con Carlos Villagrán, quien daba vida a Quico. Y fue tal la disputa que Villagrán se vio obligado a huir de México para poder conseguir trabajo.
El oscuro trasfondo de la pelea entre Chespirito y Carlos Villagrán que le cerró muchas puertas en México
El éxito de «El Chavo del 8» es imposible de comparar con cualquier otro fenómeno, sobre todo si tenemos en cuenta que no hubo ni habrá probablemente otro programa infantil tan exitoso en América Latina. Y aunque antes de que Gómez Bolaños falleciera llegó a hacer las paces con Villagrán, ha sido el propio actor que interpretaba a Quico quien ha contado el duro trasfondo de su pelea con Chespirito.
De acuerdo a la versión aportada por Villagrán en distintas entrevistas, Chespirito comenzó a sentir celos de que Quico fuera el personaje más querido y popular de «El Chavo del 8». Y fue tal el enojo que, cuando Villagrán se peleó con él e intentó llevarse el personaje para hacer su propio show. Gómez Bolaños se opuso y alegó que los derechos le pertenecían a él.
Como si con esto no fuera suficiente, Carlos Villagrán contó que, tras haber abandonado «El Chavo del 8″, tenía todo acordado para estrenar su propio show en la TV Nacional de México. Pero que fue un llamado -él lo adjudica a Chespirito- el que derivó en que el actor que daba vida a Quico no pudiera volver a trabajar ni en ese ni en otro canal o cadena de TV mexicana.

A raíz de estas puertas que se cerraron, Carlos Villagrán decidió llevarse su show -al que llamó «Federrico»- a la TV venezolana, aunque fue un verdadero fracaso. Tiempo después, para poder mantener la esencia de su personaje, debió cambiar el nombre de Quico por el de «Kiko» y debió modificarle detalles del traje de marinerito. Todo esto motivado también por el conflicto judicial con Chespirito.
TERRA







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