as redes sociales suelen ser el lugar en el que aparece la parte amable de los famosos, que exponen aquello que quieren que vean sus seguidores. Sin embargo, en ocasiones existen casos en los que también se muestran sus miedos, temores o inquietudes, en una faceta que suele ser bien acogida por su comunidad. Una forma de conocer mejor a la persona y no tanto a la personalidad; informó MARCA
Una de ellas ha sido Selena Gomez, que en las últimas horas ha compartido dos imágenes en su cuenta personal de Instagram. La famosa es una de las personas con más followers en esta red social, por lo que ambas fotografías se han viralizado rápidamente.
En la primera, se puede ver a la cantante norteamericana en una instantánea con 21 años en 2013. En ella, la joven se ve con un bikini de cebra, en el que luce una figura esbelta. En la siguiente, en un viaje a Cabo San Lucas (México), se aprecia a la chica, ahora de 31 años, también con bikini, aunque con una apariencia más madura.
Selena Gomez: «No soy perfecta, pero estoy orgullosa de ser quien soy»
Hay que recordar que Gomez fue diagnosticada de lupus hace unos años, por lo que tuvo que pasar por el quirófano para un trasplante de riñón y la posterior quimioterapia. Ese tratamiento provocó cambios en su cuerpo: «Ninguno de los tamaños de muestra encajaba, y eso me hacía sentir avergonzada», comentaba sobre los estándares de belleza. «Aunque, ¿qué tan irreal es esperar que el cuerpo de una mujer normal no cambie?», señaló.










