El gobernador de Oruro, Édgar Sánchez, señaló este martes que en el encuentro de gobernadores en la ciudad de La Paz se definió tres ejes para avanzar de manera gradual hacia una redistribución 50-50 de los recursos entre el nivel central y las entidades departamentales. Eso con el objetivo de aliviar la crisis financiera que enfrentan varias regiones.
La autoridad departamental explicó que la primera propuesta consiste en incorporar a las gobernaciones a la coparticipación tributaria a partir de 2027, un mecanismo del que actualmente solo participan los municipios y las universidades públicas.
La segunda, según indicó, plantea la descentralización de instituciones que hoy dependen del Gobierno central para fortalecer la capacidad económica de los departamentos. La tercera dijo que apunta a eliminar competencias nacionales que son financiadas por las gobernaciones sin corresponderles.
Entre las entidades cuya administración debería transferirse a los gobiernos departamentales, mencionó al Servicio Nacional de Registro y Control de la Comercialización de Minerales y Metales (Senarecom) y al Servicio Geológico Minero (Sergeomin). Argumentó que una mejor gestión permitiría reducir la pérdida de regalías mineras y fortalecer las finanzas regionales.
Cuestionó además que las gobernaciones continúen asumiendo gastos que considera responsabilidad del nivel central, como el pago del bono de vacunación y otros beneficios para el personal de salud. Señaló que estas obligaciones fueron asignadas cuando los departamentos recibían mayores ingresos por el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), situación que cambió con la reducción de esos recursos.
En ese contexto, pidió la instalación de mesas técnicas entre el Gobierno y las gobernaciones antes del encuentro nacional previsto para el 5 de agosto, con el fin de llegar a esa cita con propuestas consensuadas sobre coparticipación, descentralización institucional y redistribución de competencias.
Respecto a la situación económica de Oruro, la autoridad indicó que recibió una gobernación con aproximadamente Bs 800 millones en deudas y compromisos, frente a ingresos anuales cercanos a Bs 200 millones por regalías mineras.
Sánchez añadió que el presupuesto departamental asciende a alrededor de Bs 600 millones y que una mayor recaudación por regalías podría brindar cierto margen para ejecutar nuevas obras, aunque calificó la economía departamental como «paupérrima».
Reveló que siete gobernadores mantienen un grupo de WhatsApp en el que intercambian propuestas relacionadas con la iniciativa del 50-50 y coordinan acciones para fortalecer las finanzas de los departamentos.
La Razón








