El lunes se vivió una jornada que quedará marcada en la historia del deporte nacional. En La Paz, la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) celebró sus 100 años de vida institucional y, al mismo tiempo, inauguró la fase inicial de la Casa de la Verde, un proyecto que simboliza el crecimiento y la modernización del balompié boliviano.
El evento fue una verdadera fiesta del fútbol. Autoridades nacionales, figuras internacionales y representantes de distintas disciplinas se dieron cita para acompañar un acto que refleja el nuevo rumbo de la dirigencia deportiva del país. La inauguración fue encabezada por Fernando Costa, presidente de la FBF, quien destacó el valor simbólico y estructural de esta obra para las futuras generaciones.
DIEZ de EL DEBER fue el único medio con acceso exclusivo a cada detalle de la jornada. Desde la partida del equipo periodístico en Santa Cruz hasta el cierre de los actos protocolares, el equipo liderado por Pedro Rivero, con la producción de Sebastián Bustillos, registró todo lo que no se vio en las transmisiones oficiales: momentos íntimos, conversaciones informales y el ambiente detrás de cámaras de un día irrepetible.
El recorrido comenzó con el viaje aéreo hacia La Paz y continuó con la cobertura de la inauguración de la Casa de la Verde. La producción culminó con la Cena de Gala por los 100 años de la FBF, en la que se elaboró un blog especial que reúne imágenes, testimonios y anécdotas que muestran cómo se vivió desde adentro una jornada que unió el pasado, el presente y el futuro del fútbol boliviano.
Entre los asistentes destacaron grandes figuras de la dirigencia internacional, como Gianni Infantino, presidente de la FIFA; Alejandro Domínguez, titular de la Conmebol; y Fernando Costa, líder de la FBF. También participaron el presidente electo, Rodrigo Paz, y el vicepresidente electo, Edman Lara, quienes subrayaron la importancia del deporte como motor de integración y desarrollo social.
El blog de DIEZ refleja cómo el fútbol boliviano vivió una de sus jornadas más significativas, documentando el esfuerzo institucional que hoy empieza a dar frutos. La Casa de la Verde no solo será un centro de alto rendimiento, sino también un símbolo de identidad y orgullo nacional.
Esta producción busca preservar, en imágenes y relatos, la memoria de una fecha que marca el comienzo de una nueva era para el fútbol boliviano: un testimonio visual de un día en que el país entero celebró su pasión más grande, el fútbol.
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