La crisis por los bloqueos de caminos comenzó a tener consecuencias de largo plazo para el turismo. Las principales operadoras internacionales dejaron de incluir a Bolivia en sus programaciones de viajes para 2027 debido a la incertidumbre que genera la interrupción de carreteras y la falta de una solución al conflicto.
La vicepresidenta de la Asociación Boliviana de Agencias de Viaje, Pilar Carvajal, alertó sobre la magnitud del impacto. “Las operadoras grandes, las que manejan volúmenes grandes de turismo y reparten a las operadoras locales ya no nos están poniendo en las agendas de 2027”.
La representante del sector aseguró que las cancelaciones de reservas de viajes se incrementan a medida que persiste la alta conflictividad y advirtió que las pérdidas podrían alcanzar niveles extremos.
“Hemos tenido un paro total, con 45 días de bloqueo y sin saber cuánto más esto se llegue a prolongar es muy probable que lleguemos al 85% o 100%, sin exagerar, de cancelación de reservas”.
Aseguró que hay un 15% de reservas que aún están en vilo y dependen de cómo avancen las cosas en el país.
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El sector alertó que la recuperación de la actividad turística no será inmediata. Según Carvajal, la planificación de los viajes internacionales se realiza con varios meses de anticipación y los efectos de la crisis se extenderán más allá del levantamiento de las medidas de presión.
“La recuperación no es que hoy se suspenden los bloqueos y mañana vuelve la gente que suspendió sus viajes; la recuperación va a ser muy lenta”, lamentó.
Aseguró que el turismo boliviano sufre un nuevo revés cuando comenzaba a recuperar mercados y a mejorar su posicionamiento internacional. “Estábamos muy alentados porque las cosas estaban comenzando a funcionar con la recuperación de los mercados perdidos (…), pero ahora recibimos otro golpe, mortal, diría yo”.
Bolivia inició este lunes su séptima semana de bloqueos de caminos y el sector turístico teme que el deterioro de la imagen del país tenga efectos sobre las próximas temporadas, con repercusiones en agencias de viaje, hoteles, restaurantes y otros servicios vinculados a la actividad.
Fuente: La Razón







