La economía mundial enfrentará un menor crecimiento en 2026 debido al impacto de la guerra en Medio Oriente, de acuerdo con nuevas proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), citadas por el diario mexicano El Universal.
El organismo redujo su previsión de expansión global a 3,1%, lo que representa una revisión a la baja de 0,2 puntos porcentuales frente a su informe anterior. La corrección responde principalmente a las tensiones geopolíticas y su efecto en los mercados energéticos.
El economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, explicó que el escenario base considera un conflicto de corta duración, con un impacto temporal en los precios de la energía. Sin embargo, advirtió que un conflicto prolongado podría deteriorar significativamente las perspectivas. “Cada día que pasa con perturbaciones energéticas nos acerca a un escenario más adverso”, señaló.
En un escenario más crítico, el crecimiento mundial podría caer hasta 2%, un nivel comparable a crisis como la financiera de 2008 o la pandemia de 2020.
Inflación y petróleo presionan la economía
El informe también prevé un aumento de la inflación global, impulsada por el encarecimiento del petróleo. La proyección se sitúa en 4,4%, es decir, 0,6 puntos por encima de lo estimado anteriormente.
Aunque el FMI anticipa que, si el conflicto se resuelve mediante negociaciones, la inflación podría moderarse nuevamente hacia 2027, el riesgo inmediato sigue siendo el encarecimiento de la energía y su efecto en los precios.
El organismo advierte que los efectos del conflicto no serán homogéneos. Los países emergentes y en desarrollo enfrentarán un impacto mayor, tanto en inflación como en crecimiento.
“El impacto en los mercados emergentes se duplicará respecto a las economías avanzadas”, señala el informe.
En esa línea, el ministro de Finanzas de Nigeria, Olawale Edun, alertó que el aumento de tasas de interés y la volatilidad cambiaria podrían elevar los costos de endeudamiento y agravar los riesgos de deuda.
Menos financiamiento y más vulnerabilidad
El grupo de países en desarrollo G24 advirtió que el endurecimiento de las condiciones financieras y la mayor aversión al riesgo podrían reducir los flujos de capital hacia estas economías, justo cuando más necesitan financiamiento externo.
Además, pidió reforzar el apoyo multilateral y acelerar reformas dentro del FMI para reflejar mejor el peso de las economías emergentes.
El impacto más fuerte se concentra en Medio Oriente, África del Norte y Asia Central. En el caso de Arabia Saudita, la mayor economía de la región, el FMI redujo su previsión de crecimiento a 3,1%, 1,4 puntos menos que su estimación anterior.
En contraste, Estados Unidos se vería relativamente menos afectado, con una proyección de crecimiento de 2,3% en 2026, apenas 0,1 puntos por debajo de lo previsto previamente.
En conjunto, el escenario refleja una economía global más frágil, condicionada por la evolución del conflicto y sus efectos sobre la energía, la inflación y el financiamiento internacional.
El Deber









