Este miércoles, desde el Servicio Departamental de Salud confirmaron el primer deceso del año por fiebre amarilla en el país. Es más hay un caso más confirmado y, extraoficialmente, se conoce que existe un sospechoso más. La situación disparó las alarmas y ha provocado las autoridades declaren emergencia en salud pública.
Pero ¿Qué es la fiebre amarilla? ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Cómo se transmite esta enfermedad? ¿Se la puede prevenir? Aquí las respuestas:
¿Qué es la fiebre amarilla?
Según un reporte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la fiebre amarilla es una enfermedad epidemiógena prevenible mediante vacunación que se debe a un virus transmitido por mosquitos infectados de los géneros Aedes, Haemagogus y Sabethes. Estos mosquitos se reproducen en entornos domésticos, boscosos (selváticos) y semidomésticos.
Su periodo de incubación es de tres a seis días. Y «debido a sus graves consecuencias y potencial de propagación internacional, la fiebre amarilla constituye una importante amenaza para la seguridad sanitaria mundial», advierte el documento.
¿Cuáles son sus síntomas?
Los síntomas iniciales, según reza la publicación, son fiebre, cefalea, dolores corporales generalizados, náuseas, vómitos y debilidad. Sin embargo, estos síntomas desaparecen generalmente en un plazo de tres a cuatro días.
Hay que aclarar que el 15 % de las personas con fiebre amarilla presentarán una infección con un cuadro grave con síntomas como fiebre alta recurrente, ictericia (color amarillento de la piel y los ojos), vómitos, hemorragias (bucales, nasales, oculares y estomacales), insuficiencia orgánica y estado de choque.
Es por ello que, en torno al 50 % de los pacientes que entran en esta fase mueren en un plazo de siete a diez días.
Sobre su diagnóstico
El reporte indica que el diagnóstico se efectúa en la fase temprana y en la posterior. Para la primera se necesita un análisis sanguíneo mediante reacción en cadena de la polimerasa con retrotranscripción (RT-PCR); mientras que para la segunda, un análisis sanguíneo para detectar anticuerpos mediante el ensayo ELISA o la prueba de neutralización por reducción de placa (PRNT).
¿Se la puede prevenir?
La OMS destaca que la vacunación es la medida preventiva más eficaz. Una única dosis proporciona inmunidad de por vida sin necesidad de refuerzo. La inmunidad se adquiere en el 80 % – 100 % de los casos al cabo de diez días y en más del 99 % en un plazo de 30 días.
Los efectos secundarios son raros. No se recomienda vacunar a: lactantes menores de 9 meses; mujeres embarazadas (excepto durante brotes); personas con alergias graves al huevo;
personas con inmunodeficiencia grave o trastornos del timo.
En virtud del Reglamento Sanitario Internacional (RSI), los países pueden requerir que los viajeros presenten un certificado de vacunación. Las exenciones por razones médicas deben justificarse con un certificado.
Algunas cifras del 2025
Según reporte de la OMS, 27 países de África y 13 de América Latina están clasificados como países de alto riesgo de brotes de fiebre amarilla. El potencial de propagación internacional hacia regiones no afectadas sigue siendo preocupante para la seguridad sanitaria mundial.
La instancia sanitaria dispone de una vacuna segura y asequible que protege de por vida en una sola dosis.
Aún así, se estima que cada año se producen entre 67.000 y 173.000 infecciones graves y entre 31.000 y 82.000 muertes en África y en las Américas, con la mayor parte de la carga en África.
El Deber









