Ahoradigital.- El vocero presidencial, José Luis Gálvez, afirmó que la subvención al diésel representaba para el Estado boliviano una pérdida de aproximadamente $us 55 millones por semana, equivalente a unos $us 2.600 millones al año.
Gálvez defendió la decisión del Gobierno de eliminar la subvención y sostuvo que esos recursos podían ser destinados a otras áreas, como educación, salud y carreteras.
Según el vocero, el esquema vigente durante las últimas décadas tampoco habría garantizado un abastecimiento regular de diésel y, de acuerdo con su explicación, parte del combustible subvencionado terminaba siendo desviado mediante contrabando o especulación.
“¿Qué resultado nos había dado durante este tiempo? Una pérdida de $us 55 millones a la semana”, señaló Gálvez en declaraciones a Bolivia TV.
El funcionario sostuvo además que mantener el sistema implicaba comprar el combustible a un precio mayor para venderlo a un precio subsidiado. En ese sentido, defendió el cambio hacia un esquema en el que el diésel se comercializa tomando como referencia el precio internacional.
La eliminación de la subvención fue anunciada el viernes por el presidente Rodrigo Paz, quien estableció un nuevo precio para el diésel de Bs 17,95 por litro. La medida generó reacciones de transportistas y otros sectores, además de incrementos reportados en algunos servicios.
El Gobierno sostiene que los recursos liberados serán acompañados por medidas de protección para familias y sectores productivos. Entre ellas, Gálvez mencionó un programa de apoyo de Bs 870 millones, créditos para gremiales y productores y el incremento del Bono Juancito Pinto.
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