Ahoradigital/La Paz. Organizaciones de gremialistas de Bolivia se declararon en estado de emergencia ante el incremento del precio del dólar y el impacto que la volatilidad cambiaria está teniendo sobre el costo de los productos importados y la actividad comercial. Dirigentes del sector advirtieron que, de no existir respuestas del Gobierno, podrían asumir nuevas medidas de presión en los próximos días.
Los comerciantes sostienen que el encarecimiento de la divisa ha provocado un aumento en los costos de reposición de mercadería, especialmente de productos importados, lo que reduce sus márgenes de ganancia y obliga a reajustar precios. La situación también genera incertidumbre entre vendedores y consumidores debido a la dificultad para conocer el costo real de los productos.
Por su parte, la ejecutiva del sector gremial, Mercedes Quisbert, aseguró que los comerciantes por cuenta propia atraviesan la misma problemática y anunció que respaldarán las medidas de presión convocadas por su organización a nivel nacional. “Nosotros somos cuentapropistas, somos gremiales. Vamos a llegar a una movilización para que conozcan todo lo que está pasando y para que todos los bolivianos entiendan que ya no puede seguir esta situación”, declaró, y añadió que el deterioro de la economía está afectando tanto a comerciantes como a consumidores, por lo que demandó respuestas inmediatas de las autoridades.
La preocupación surge en medio del nuevo esquema cambiario implementado por el Gobierno, que permitió una mayor flexibilidad en la cotización del dólar. Desde su entrada en vigencia, la moneda estadounidense registró un incremento respecto al antiguo tipo de cambio oficial, generando reacciones en diversos sectores económicos, entre ellos transportistas, importadores y pequeños comerciantes.
Mientras algunos dirigentes gremiales impulsan movilizaciones y exigen medidas para estabilizar el mercado cambiario, el sector también muestra divisiones internas respecto a las acciones que deberían asumirse. Un bloque anunció reuniones para definir una posición conjunta y evaluar futuras protestas.
Los gremialistas demandan al Ejecutivo políticas que permitan garantizar el acceso a divisas, frenar el incremento de los costos de importación y evitar que la crisis cambiaria continúe trasladándose a los precios finales que paga la población.
“Necesitamos una cotización que nos permita mantenernos, seguir creciendo y seguir produciendo. Si esto continúa, realmente vamos a tener que parar”, declaró la ejecutiva de la pequeña y mediana empresa Helen Rivero. La dirigente agregó que el alza del dólar colocó al sector en una situación crítica y que muchos productores ya no pueden sostener sus negocios.
Por su parte, el Gobierno ha señalado que la fluctuación del dólar responde al nuevo régimen cambiario y ha pedido evitar la especulación, asegurando que trabaja en medidas para estabilizar el mercado y fortalecer el ingreso de divisas al país.
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