Ahoradigital – El transporte pesado anunció que no acatará el repliegue convocado para este lunes 28 de septiembre por la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia en rechazo al nuevo precio del diésel.
El dirigente del transporte pesado Domingo Ramos afirmó que su sector mantendrá sus actividades y cuestionó que la Confederación de Choferes asuma decisiones que, según sostuvo, afectan principalmente a quienes utilizan diésel.
“El transporte pesado no va a hacer repliegue, por eso desconocemos la representación de la confederación”, afirmó Ramos, según La Razón.
El dirigente también diferenció la situación de los distintos sectores del transporte y sostuvo que quienes utilizan gasolina o GNV no deberían trasladar automáticamente el incremento del diésel a las tarifas.
Reclaman fletes y mejores carreteras
Aunque se desmarcó del paro, el transporte pesado mantiene sus propios reclamos ante el Gobierno.
Ramos pidió principalmente regulación de los fletes y atención al estado de las carreteras, que calificó como una de las principales dificultades que enfrenta actualmente el transporte de carga.
“Queremos regulación de fletes, las carreteras están totalmente en mal estado”, señaló.
El planteamiento se produce mientras el sector enfrenta un fuerte incremento de sus costos operativos. El presidente de la Cámara Departamental de Transporte de La Paz, Álvaro Ayllón, informó que el gasto destinado al diésel pasó de unos Bs 2.500 hace un año a hasta Bs 18.000 actualmente.
Ayllón sostuvo que el transporte pesado necesita liquidez para comprar combustible y cuestionó que las medidas anunciadas por el Gobierno resuelvan de manera inmediata el problema de los costos.
La Confederación mantiene el paro
Mientras el transporte pesado se distancia de la medida, la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia mantiene el repliegue de sus unidades durante 24 horas para el lunes 28 de septiembre.
El dirigente Lucio Gómez confirmó que la medida continuará pese a la apertura de un espacio de diálogo con el Gobierno. El sector reclama por el impacto del nuevo precio del diésel, establecido en Bs 17,95 por litro tras la eliminación de la subvención.
La división dentro del transporte se hace cada vez más evidente: mientras los choferes sindicalizados mantienen la convocatoria, el transporte pesado y el Transporte Libre anunciaron que no participarán de la medida.
El Gobierno, entretanto, aprobó decretos destinados a generar medidas de alivio para el transporte y otros sectores productivos, en un intento por reducir el impacto del nuevo esquema de precios de los combustibles.
Así, el paro anunciado para el lunes llegará con una parte importante del transporte desmarcada, mientras la Confederación de Choferes intenta sostener una medida de presión nacional contra el nuevo precio del diésel.
Ahoradigital





