Recorren la calle Dafna -en el West Bay de Doha– con total soltura. Se sienten amparados y protegidos. Saben que ningún miembro de las fuerzas del orden qatarí los perseguirá o les demandará los documentos con que llegaron al país bajo un manto diplomático. O al menos esa es la sospecha que crece cada vez más entre sus vecinos del Golfo y potencias occidentales.
Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Baréin observan con detenimiento lo que ocurre en la península.
La presencia de agentes del Ministerio de Inteligencia y Seguridad iraní (MOIS, por sus siglas en inglés) en la capital de Qatar es cada vez más visible. Mantienen reuniones tanto en su embajada como en habitaciones de hoteles de cadenas internacionales. Pretenden actuar discretamente, pero es inevitable reconocerlos, de acuerdo a fuentes europeas bien informadas.
El MOIS -o Vevak, como lo conocen en Irán– es la principal agencia de inteligencia civil del país. Tiene como misión la seguridad interna, el espionaje tanto interno como externo, la contrainteligencia y la represión de la disidencia. Esa dependencia fue una de las responsables de la masacre de decenas de miles de iraníes durante las protestas de enero pasado.
Es, además, una tenebrosa oficina que opera trasfronteras. Su encargado en Doha ingresó bajo el nombre de Hassan Redhari. ¿Es su verdadera identidad? No hay registros público suyos. Es un fantasma. ¿Cómo ingresó a la capital de Qatar?
Pero los miembros del MOIS que recorren la elegante zona de embajadas de Doha no son los únicos iraníes con presencia en Qatar. Agentes de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés) también tienen presencia en el país arábigo.
La molestia de sus vecinos y de Occidente con Qatar se repite. El mantener vínculos con organizaciones -que persiguen la desestabilización de la región- pareciera ser un patrón que se repite en la cúpula del poder comandado por el emir Tamim bin Hamad Al Thani.
Durante años, el sistema dirigencial de Doha fue el refugio de la cúpula del grupo terrorista de Hamás. La península continuó hospedando a Ismail Haniyeh -jefe “político” de esa organización- aún después de la Operación Diluvio de Al-Aqsa, el poético nombre que los extremistas le pusieron al exterminio de israelíes el 7 de octubre de 2023. Haniyeh, quien vivía en un hotel cinco estrellas en Doha, fue ultimado en Teherán el 30 de julio de 2024.
Hoy, Qatar queda en medio de las sospechas -por ahora silenciosas- de sus vecinos. Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes y Baréin están en la primera línea de agresiones iraníes. Los ataques son emitidos directamente desde tierra iraní o desde alguna de los grupos terroristas satélites que le responden: en Irak o en Yemen.
Desde territorio iraquí dirigen sus agresiones contra Emiratos Árabes, Baréin y Kuwait. Desde Yemen, los hutíes retomaron la escalada contra Riad y sus intereses en el Mar Rojo. Arabia Saudita se prepara ante la posibilidad de “ataques coordinados múltiples” por parte de milicias iraquíes que actúan junto a los hutíes, según informó un funcionario saudí a CNN. Informes de inteligencia de ese país y gobiernos regionales advierten que estos grupos planean atacar el reino “en un futuro muy cercano”, bajo la dirección de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, la misma cuya presencia crece en Doha.
La alerta en la región surge después de que los hutíes -que responden al régimen de Teherán– reivindicaran ataques contra dos petroleros saudíes en el Golfo de Adén, una arteria marítima estratégica para el comercio global. En las últimas semanas, Arabia Saudita fue el objetivo de misiles lanzados por ese grupo y ataques con drones atribuidos a terrristas iraquíes también respaldados por Irán.
Fuentes europeas confiaron a Infobae que la actual situación, aunque temporariamente, podría beneficiar los intereses políticos de Qatar, Irán y de uno de los principales socios de ambos estados, silencioso en este conflicto de Medio Oriente: China. Cuánto más lejos Estados Unidos del Asia-Pacífico, más beneficiado se presenta Beijing.
Curiosa paradoja. Hace un año Qatar regalaba un Boeing 747 a la Casa Blanca. ¿Hoy busca empantanarla en el estrecho de Ormuz? El tráfico marítimo en ese corredor internacional se encuentra en situación drástica. En las últimas 48 horas menos de puñado de embarcaciones -petroleros o metaneros- cruzaron por el sensible estrecho, en comparación con una cifra previa al conflicto de entre 130 y 140 buques diarios.
X: @TotiPI
Fuente: Infobae







