La Fiscalía de Keelung, Taiwán, detuvo a un empleado de Nvidia Corp. en el marco de una investigación sobre el presunto contrabando de chips de inteligencia artificial hacia China, lo que ha sumido a la empresa estadounidense en un caso de gran repercusión relacionado con el mercado negro de sus productos.
Según fuentes familiarizadas con el asunto, los investigadores locales registraron el domicilio del empleado y su puesto de trabajo en la oficina de Nvidia en Taipéi el pasado 24 de julio.
Los tribunales accedieron a la solicitud de la Fiscalía de detener a la persona por presuntos delitos de falsificación y abuso de confianza, según indicaron dichas fuentes a Bloomberg, que pidieron no ser identificadas, ya que la identidad del empleado no es pública.
La Fiscalía de Keelung informó que los investigadores registraron la semana pasada el domicilio y la oficina de un hombre de apellido Chang en relación con la investigación. Chang se encuentra detenido, según indicaron los fiscales, sin revelar su nombre completo ni identificar su afiliación a la empresa.
Esta medida podría constituir el primer caso conocido en el que las autoridades gubernamentales emprenden acciones legales contra un empleado de Nvidia, tras una serie de detenciones en Taiwán que incluyeron a empleados de Super Micro Computer Inc. (SMCI), un distribuidor de servidores de inteligencia artificial y un operador de centros de datos. La Fiscalía no ha acusado a ninguna de las empresas de haber cometido irregularidades.
El caso forma parte de al menos ocho investigaciones sobre el contrabando de chips de Nvidia en cuatro jurisdicciones, en un contexto en el que las autoridades, desde Washington hasta Taipéi, toman medidas contra un problema de mercado negro cuya existencia negó en su momento el CEO de Nvidia, Jensen Huang.
Las autoridades taiwanesas llevaron a cabo su primera ronda de detenciones en mayo, acusando a tres personas de falsificar documentos con el fin de exportar a China servidores de Super Micro que contienen chips de IA de Nvidia, en infracción de las restricciones comerciales de EEUU. Se incautaron de unas 50 unidades de dicho hardware antes de que salieran de Taiwán, aunque los investigadores sospechan que los acusados ya habían logrado introducir de contrabando al menos un lote de servidores en China a través de Japón.
Fuente: Infobae





