El recién posesionado comandante general de la Policía Boliviana, Adrián Álvarez, afirmó este martes que la aprehensión del expresidente Evo Morales es una “prioridad” para la institución y anunció acciones para ejecutar la orden judicial.
“Nuestras autoridades del nivel central ya se han pronunciado sobre esta temática. Lo que yo debo referir es que, por supuesto, es una prioridad para la Policía Boliviana el cumplimiento y ejecución de esta orden de aprehensión”, afirmó Álvarez.
El jefe policial señaló que la institución cumplirá las órdenes emitidas por las autoridades competentes y que se realizarán reuniones de coordinación para definir las acciones necesarias.
“Vamos a tener reuniones de coordinación para realizar las planificaciones que sean necesarias, pertinentes y viables y, en función a eso, daremos cumplimiento a todas las órdenes de aprehensión, incluida la mencionada”, sostuvo.
La posición de Álvarez marca una diferencia respecto de su antecesor, Mirko Sokol, quien había señalado anteriormente que la captura de Morales no constituía una tarea prioritaria para la Policía.
La postura de Sokol también había contrastado con la del ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, quien sostuvo que el Ejecutivo estaba decidido a ejecutar la orden de aprehensión contra el exmandatario.
El cambio en el mando policial se produce en medio de la controversia por la situación jurídica de Morales, quien enfrenta una orden de aprehensión emitida por la Justicia.
Morales, por su parte, afirmó este martes que Sokol dejó la comandancia de la Policía porque se negó a ejecutar la orden en su contra.
Según el exmandatario, el exjefe policial consideraba que la orden de captura tenía un carácter distractivo frente a otros asuntos que atraviesa el país, entre ellos el caso Beller-Cerimedo y la escasez de diésel.
Álvarez, sin embargo, ratificó que la Policía debe ejecutar las disposiciones judiciales y remarcó que su gestión estará orientada a cumplir las órdenes emanadas por las autoridades competentes.
La declaración abre una nueva etapa en torno a la ejecución de la orden contra Morales, mientras la Policía debe definir el procedimiento y las condiciones para llevar adelante el operativo.
La Razón





