El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, puso a Bolivia como ejemplo de las dificultades que puede enfrentar un gobierno democrático cuando asume un país golpeado por años de deterioro económico e institucional.
Durante una entrevista con el periodista Sergio Nodelli, difundida en YouTube, Rubio sostuvo que la situación boliviana muestra los obstáculos que debe enfrentar una administración que intenta recuperar un país después de un prolongado periodo de “mal manejo”.
“Es interesante lo que está pasando en este momento en el hemisferio, el caso de Bolivia”, afirmó Rubio al referirse al escenario político y económico del país.
El funcionario estadounidense recordó que Bolivia atravesó un proceso electoral que llevó a Rodrigo Paz a la Presidencia. Sin embargo, señaló que su administración enfrenta “toda una serie de problemas muy graves” debido a la situación heredada.
Para Rubio, esta experiencia sirve para explicar la posición de Washington respecto de Venezuela y una eventual transición política en ese país.
“Nosotros no queremos eso para Venezuela”, afirmó el secretario de Estado, al referirse a la posibilidad de que un nuevo gobierno venezolano deba asumir el poder en medio de una crisis profunda.
Rubio sostuvo que Estados Unidos pretende que unas futuras elecciones venezolanas no se limiten a producir un gobierno elegido democráticamente. Su objetivo, dijo, es que la nueva administración pueda comenzar su gestión sin recibir como herencia un aparato estatal completamente deteriorado.
“Queremos que cuando haya elecciones en Venezuela, que si Dios quiere sea lo más pronto posible, esas elecciones nos den no simplemente un gobierno democráticamente electo”, señaló.
El funcionario añadió que Washington busca que el eventual gobierno pueda contar con condiciones para construir una “república duradera”.
Según Rubio, una transición electoral sin una transformación previa de las estructuras estatales podría dificultar todavía más la recuperación venezolana. En ese sentido, afirmó que el chavismo mantiene control sobre instituciones del Estado.
La referencia a Bolivia ocurre mientras el gobierno de Paz enfrenta problemas económicos, energéticos y de abastecimiento que han obligado a adoptar medidas para intentar estabilizar la situación nacional.
Para Rubio, el caso boliviano evidencia que ganar una elección no garantiza que un nuevo gobierno pueda resolver rápidamente una crisis acumulada durante años. Ese escenario, según su lectura, es precisamente el que Estados Unidos busca evitar en Venezuela.
La Razón






