Tras la intervención estatal de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y las medidas anunciadas para transparentar la entidad estatal, el Gobierno presentó este jueves a Jorge Luis Gumucio como nuevo director ejecutivo de la ANH, aunque la autoridad ya había asumido funciones hace una semana, según informó el ministro de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua, Óscar Mario Justiniano.
«Todo este nivel de corrupción (en hidrocarburos) es lo que se está combatiendo; estamos trabajando para dar transparencia; trabajamos con autoridades nuevas, como el nuevo director de la ANH, que desde hace una semana viene trabajando y coadyuvando a todo el equipo. Él ha entrado para intervenir directamente en todos los problemas que se vienen detectando, para buscar soluciones rápidas, ágiles y específicas», indicó el ministro.
Gumucio ocupaba el cargo de Viceministro de Planificación y Desarrollo Energético; sin embargo, ahora fue designado como la cabeza de la ANH en esta nueva etapa.
Este jueves, el Gobierno aprobó el Decreto Supremo N° 5699, que dispone, con carácter extraordinario, temporal y de aplicación inmediata, la intervención estatal de la ANH ante las deficiencias, riesgos y vulnerabilidades identificados en los mecanismos de regulación, supervisión, control y fiscalización de las actividades hidrocarburíferas, especialmente aquellas relacionadas con el abastecimiento interno de combustibles.
La norma señala que esta situación responde, en parte, a decisiones normativas, regulatorias, administrativas y contractuales adoptadas durante anteriores gestiones de Gobierno, cuyos efectos permanecen en la actualidad.
Forman una comisión para intervenir a la ANH
En la conferencia de prensa participaron dos de los ministros que integran la Comisión de Intervención Estatal Extraordinaria de la ANH: Marcelo Blanco, ministro de Hidrocarburos y Energía, y Óscar Mario Justiniano. También estuvieron presentes el viceministro de Transparencia, Yamil García, y el nuevo director ejecutivo de la ANH, Jorge Luis Gumucio.
García señaló que «hidrocarburos es el área más denunciada», con un promedio de una nueva denuncia cada ocho horas contra YPFB o la ANH. Entre los primeros hallazgos de la intervención, mencionó la existencia de 600 usuarios que tenían acceso a los sistemas de YPFB pese a que ya no formaban parte de la empresa.
«Se han encontrado 600 usuarios, por ejemplo, entre otras cosas que en su momento vamos a dar a conocer con el resto de los ministros. Los 600 usuarios que ya no eran parte de yacimientos, gente que ya había sido despedida o que tal vez ni era parte de la empresa», manifestó Blanco.
A este hallazgo se suma la falta de conexión entre los sistemas de información de la ANH y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Según Justiniano, esto impedía realizar un seguimiento preciso del destino final del combustible enviado a las estaciones de servicio.
«¿Cuál es el problema? Es la ANH la que controla cuánto es lo que sale de la bomba del surtidor, es la ANH la que tiene ese sistema de control. Lo interesante es que esto ya era algo que se venía trabajando, pero con una incapacidad real por la gente que estaba acá en la ANH, es de que estos sistemas no estaban vinculados. En un momento los desvincularon los sistemas, por lo tanto, si a un surtidor le mandaban 90.000 litros, la ANH no sabía directamente si habían entregado los 90.000 litros, si lo había dispensado, si se le había puesto un camión a una flota o lo había entregado a un productor», indicó.
La intervención estatal busca no solo determinar responsabilidades por posibles irregularidades y desvíos de combustible, sino también reconstruir los mecanismos de control y trazabilidad de la ANH para garantizar que el carburante llegue efectivamente al sector productivo y al mercado interno.
«También estamos yendo a la raíz y vamos a proponer soluciones estructurales en relación a denuncias reiteradas. Si la denuncia nos muestra que existe una carencia de trazabilidad en la comercialización, en la distribución de los combustibles, pues más allá del procesamiento que es necesario y lo vamos a hacer», prometió García.
El Deber





