El vocero presidencial, José Luis Gálvez, informó este martes que el Gobierno inició una nueva fase de gestión enfocada en profundas “transformaciones”, tras haber concluido un período previo orientado a “organizar la casa”.
Según explicó, esta etapa estará marcada por la aplicación de medidas de austeridad, la reorganización del aparato estatal, la puesta en marcha del denominado modelo 50/50 y la aprobación de un paquete de leyes estratégicas. Todo ello con el objetivo de avanzar hacia la meta de “clausurar el centralismo”.
Gálvez indicó que los recientes cambios en el gabinete responden precisamente a la necesidad de hacer más eficiente el funcionamiento del Estado. En esa línea, subrayó que la administración actual redujo el número de ministerios de 14 a 12, en contraste con los 21 que existieron durante el gobierno de Evo Morales y los 17 de la gestión de Luis Arce.
La autoridad enfatizó que la nueva fase estará caracterizada por un manejo más austero de los recursos públicos y un mayor control del gasto. “Tenemos que tener austeridad y un máximo aprovechamiento del presupuesto público, pero al mismo tiempo las respuestas necesarias en las transformaciones”, sostuvo.
En relación con el modelo 50/50, explicó que equipos técnicos del nivel central y de las nueve gobernaciones se encuentran en proceso de análisis de su implementación, con miras a una reunión nacional prevista para este miércoles. Aclaró que la propuesta va más allá de un simple pacto fiscal o de la redistribución de impuestos, ya que plantea una reconfiguración del Estado.
“En el fondo estamos asumiendo el reto de clausurar el centralismo, de poder potenciar a cada una de las regiones, pero no lo vamos a hacer de manera impuesta con una sola manera de pensar por parte del Ejecutivo sino que en realidad lo vamos a hacer de manera concertada”, afirmó.
Asimismo, adelantó que el Ejecutivo presentará proyectos como la Ley de Inversiones, la Ley de Minería y la Ley de Hidrocarburos, además de otras iniciativas normativas que ya comenzaron a ser socializadas con distintos sectores.
Sobre una posible reforma constitucional, Gálvez señaló que aún existen amplias posibilidades de realizar cambios significativos sin modificar la Carta Magna, aunque aclaró que cualquier propuesta en ese ámbito deberá ser debatida en la Asamblea Legislativa.
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