Ahoradigital – El expresidente Evo Morales respondió con dureza al anuncio del Gobierno de activar mecanismos de cooperación internacional para abordar las investigaciones y las órdenes de aprehensión que pesan en su contra, y calificó la medida como un “auxilio desesperado”.
Morales reaccionó a las declaraciones del ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, quien informó que el Ejecutivo está activando un trabajo de colaboración a nivel regional debido, según explicó, a los vínculos que atribuye al exmandatario con organizaciones y estructuras de carácter transnacional.
El exmandatario calificó a Aramayo como “ministro de colonias” y “funcionario colonial”, además de cuestionar sus declaraciones sobre el caso.
“La petición de ayuda externa, que más huele a auxilio desesperado ante el naufragio del régimen”, escribió Morales en una publicación difundida este martes, en la que también lanzó cuestionamientos contra el presidente Rodrigo Paz y su gabinete.
Morales sostuvo que el Gobierno debería responder por los problemas y denuncias que enfrenta internamente, en lugar de recurrir a mecanismos de cooperación internacional para abordar su situación judicial.
También volvió a referirse al consultor argentino Fernando Cerimedo, sobre quien lanzó acusaciones políticas y cuestionamientos relacionados con su relación con autoridades bolivianas. Estas afirmaciones forman parte de la posición expresada por Morales y no constituyen hechos establecidos judicialmente.
El Gobierno, por su parte, sostiene que la cooperación internacional responde a la dimensión transnacional que atribuye al caso y que cualquier coordinación con otros países deberá realizarse dentro del marco legal boliviano y respetando la soberanía nacional.
Morales enfrenta actualmente dos órdenes de aprehensión en Bolivia, según los reportes difundidos sobre el caso. La primera está vinculada a una investigación por trata de personas y la segunda a los hechos relacionados con los bloqueos de 53 días registrados durante 2026.
El cruce entre Morales y el Gobierno se produce además mientras el nuevo fiscal general interino, José Armando Urioste, aseguró que la investigación contra el expresidente no será paralizada y que los casos considerados emblemáticos continuarán su curso.
Así, el caso Evo vuelve a colocarse en el centro de la agenda política y judicial, esta vez con el componente adicional de una posible cooperación internacional anunciada por el Ejecutivo.
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