El exministro de Defensa Luis Fernando López pidió públicamente retornar a Bolivia para enfrentar los procesos judiciales que tiene pendientes y exigió que se le garantice el derecho a defenderse en libertad, ante jueces independientes y bajo un debido proceso.
López, quien actualmente se encuentra fuera del país, hizo el pedido mediante una carta difundida este martes en sus redes sociales, en la que sostuvo que también tiene derecho a regresar a Bolivia y cuestionó las causas abiertas en su contra durante los últimos años.
“Muchos bolivianos pudieron volver porque la Constitución y la ley así lo permitieron. Pido ese mismo derecho para mí y para todos quienes hemos sido perseguidos por razones políticas: el derecho a regresar, a defendernos en libertad, ante jueces independientes y mediante procesos transparentes y con pleno respeto al debido proceso”, escribió.
El exministro afirmó que los procesos en su contra carecieron de sustento jurídico y estuvieron marcados, según su versión, por la persecución y la “venganza política”.
López fue ministro de Defensa durante el gobierno transitorio de Jeanine Áñez y actualmente enfrenta procesos relacionados con los casos Gases Lacrimógenos y Golpe I, además de investigaciones vinculadas con las muertes de Senkata y Sacaba y un proceso por presunto alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado, entre otros delitos.
En su carta, el exministro también denunció que no pudo ejercer su defensa con un abogado de confianza y que se le negaron pruebas y posibilidades que, según afirmó, eran necesarias para demostrar su inocencia.
“En mi caso, se demostró con pruebas y fundamentos legales que no cometí delito alguno”, sostuvo.
López aseguró además que su situación judicial le impidió acompañar momentos importantes de su familia, como el fallecimiento de su madre y el matrimonio de su hijo, y señaló que actualmente su padre atraviesa problemas graves de salud.
En uno de los pasajes más duros de su mensaje, afirmó que la justicia fue utilizada como un instrumento de persecución política.
“Se utilizó la justicia como arma. Mi persecución no buscó justicia, buscó amedrentarme y convertirme en un ejemplo. El masismo quiso un trofeo. Decidí no dárselo”, manifestó.
El exministro concluyó pidiendo que su situación sea revisada de acuerdo con la Constitución y las leyes, sin recibir un trato diferenciado.
“Lo único que pido es no ser un privado de libertad como una condena anticipada”, afirmó.
Horas después de la publicación de López, la expresidenta Jeanine Áñez también se pronunció y pidió que su solicitud sea escuchada y atendida, haciendo referencia además a la delicada situación de salud de un familiar del exministro.
El pedido de López abre nuevamente el debate sobre la situación de las exautoridades del gobierno transitorio que permanecen fuera del país y sobre las condiciones en las que deberían retornar quienes tienen procesos judiciales pendientes.
Ahoradigital






