Dirigentes del movimiento cívico de Tarija y Potosí coincidieron en su petición al presidente Rodrigo Paz Pereira de decretar el estado de excepción en los departamentos de La Paz y Cochabamba, donde se concentran los conflictos sociales.
«El Gobierno no debe descartar su declaratoria para restablecer el orden porque hay grupos radicales que persisten en cometer delitos más allá de su reivindicaciones», dijo el presidente del Comité Pro Intereses de Tarija, Jesús Gira.
El dirigente cívico cuestionó las conductas delictivas de organizaciones sociales en generar vandalismo y la toma del aeropuerto de Chimoré (Cochabamba).
Por su parte, el presidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), Alberto Pérez, coincidió con Gira, al decir que el Gobierno central tiene el respaldo constitucional de imponer el estado de excepción para restablecer el orden público y la seguridad en el país.
«Estamos de acuerdo plenamente y esperamos que el presidente Rodrigo Paz lo haga para poner un alto a los abusos que cometen los Ponchos Rojos, bartolinas y otras organizaciones afines al MAS después de 20 años en que sometieron al país», expresó.
El dirigente cívico afirmó que el presidente Rodrigo Paz demoró en ordenar la intervención conjunta, entre efectivos de la Policía Boliviana y de las Fuerzas Armadas, a los diferentes bloqueos que se instalaron en La Paz y Cochabamba.
A su criterio, el mandatario dejó que los conflictos sociales crecieran para recién intervenir cuando debería hacerlo antes de complicarse la situación social, principalmente en ambos departamentos.
Los comités cívicos asumen la defensa de la democracia y la estabilidad económica como demanda la población de Tarija y Potosí.
El Deber







