Ahoradigital. El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, se sumó este martes a las críticas contra Boliviana de Aviación (BOA) al revelar que un retraso en uno de los vuelos de la aerolínea estatal le impidió llegar a tiempo al nacimiento de su sexta nieta en la ciudad de Santa Cruz.
A través de sus redes sociales, la autoridad expresó su molestia por la demora del servicio y dejó en evidencia los problemas que continúan afectando a la empresa estatal.
«Por CORTESÍA DE BOA LLEGUÉ TARDE, pero llegué finalmente y pude estar con la nietita que acaba de nacer», escribió Lupo, acompañando el mensaje con una fotografía junto a la recién nacida.
Las declaraciones del ministro se producen en un momento en el que BOA enfrenta una ola de cuestionamientos por los reiterados retrasos, reprogramaciones y problemas operativos denunciados por pasajeros en distintas rutas nacionales e internacionales.
Retrasos recurrentes
Durante las primeras semanas de julio, usuarios reportaron demoras de varias horas en diferentes vuelos. Uno de los casos más cuestionados fue el vuelo Miami–Santa Cruz, que registró un retraso superior a las 12 horas, provocando reclamos de los pasajeros y críticas hacia la administración de la empresa.
A ello se sumaron inconvenientes en rutas nacionales como La Paz–Santa Cruz y Santa Cruz–Cochabamba, donde también se registraron prolongadas esperas y cambios de itinerario.
Cambios en la administración
La crisis derivó en la salida del entonces gerente general de BOA, Eduardo Valdivia Medling, quien fue destituido de su cargo en medio de las críticas por la gestión de la empresa.
Posteriormente, el exejecutivo quedó bajo investigación del Ministerio Público por la presunta comisión de los delitos de concusión, uso indebido de influencias y beneficios en razón del cargo, dentro de un proceso que busca esclarecer posibles irregularidades durante su administración.
Persisten las críticas
Aunque el Gobierno impulsó cambios en la dirección de la aerolínea estatal, los reclamos de los usuarios continúan debido a las demoras registradas en distintos vuelos.
Las declaraciones de José Luis Lupo llaman la atención porque provienen de una de las principales autoridades del Ejecutivo y reflejan que los problemas operativos de BOA no solo afectan a los pasajeros en general, sino también a integrantes del propio Gobierno.
El episodio vuelve a poner en el centro del debate la calidad del servicio que presta la empresa estatal y la necesidad de recuperar la confianza de los usuarios mediante mejoras en la puntualidad, la planificación operativa y la atención al cliente.








